Las organizaciones empresariales de Cuenca, Teruel y Soria han iniciado el procedimiento para conseguir que estas provincias, cuyos territorios unidos constituirían la quinta mayor comunidad autónoma de España, sean reconocidas por la Unión Europea como zonas escasamente pobladas del sur de Europa (SESPA), una declaración que les permitiría recibir directamente fondos europeos, sin mediación de las comunidades autónomas, para luchar contra el secular problema de su baja densidad de población, como ya lo hacen otros territorios del norte de Europa.