Ante las elecciones próximas
Juana Largo reflexiona sobre el mundo de las redes sociales, las elecciones y la verdadera realidad social en la España bautizada como vaciada.
Remoralizacion de los españoles

Ante las elecciones próximas
Las llamadas redes sociales son perniciosas porque expresas algo, que quieres que llegue a todo el público –al menos al disponible- y por lo general se queda en privado, dado que el silencio o el callar se utiliza como arma de castigo contra todo lo que se considera “troll” o encrespador de ánimos, mucho menos la Revolución que, en caso de querer hacerla, y por mucho que lo digas y provoques en las redes, éstas ya te dan el recurso de publicarlo para todo el mundo en una casilla que se puede utilizar no por no leída, sino por silenciada en las respuestas, con lo cual no hay Revolución Global ni nada en este sentido, al contrario, se fomenta la involución, el castigo y el mundo de lo privado con los “informes” que los consultadores de las redes toman de ellas y que luego hacen callar para que tu palabra vaya al vacío o se vuelva contra ti.
Con lo cual se quiere decir que el mundo de las redes es conservador político, privatizador y particulariza de tal forma que se podría tomar como si se dijera: “¿No quieres expresarte en público? ¡Pues toma taza y media y hazlo y que te siente bien tu expresión particular que nadie toma en plan de acción ni respuesta!”
O más aún, las redes son unas mallas que manifiestan toda la locura que hay en la vida, en el orden de la opinión, y que lo único que pueden hacer es volverte chiflado.
Pero con todo esto llegamos a la conclusión de que las redes no son legítimas de nada vinculado a la realidad social, pertenecen al mundo de esa virtualidad o la fantasía y es mejor abandonarlas y esmerarse, para los que no son columnistas contratados en los periódicos o en los medios de comunicación tradicionales, en mandar cartas al director en los medios clásicos, dado que, por lo menos tienen todo el fuste y la contundencia de hablarnos de algo “real” que han de tener los mass-media o similares, o medios menos poderosos y más verdadosos o fieles al usuario que se toma en serio la vida o la actualidad, y se puede –en el buen sentido- jugar en cuanto opiniones más con ellos, es decir, se les puede interpelar de manera diferente o diametralmente opuesta a las redes, porque ya tienen un usuario tipo que se hace eco, de alguna manera, de las noticias, tanto oficiales como de cartas al Director, etc.
Y a todo esto se puede añadir que las tiranías sofisticadas del mundo, aunque solo sean tiranías simples, sacan más réditos y votos de las redes que de la opinión fundada y aquilatada o sólida de un periódico tradicional, dado que la virtualidad de las redes juega con la mentira o las noticias falsas que una gran parte de los usuarios se cree o usa para acrecentar más las mentiras de la tiranía y propagarla, sobre todo con espectadores inocentes, que, en gran medida existen y que luego votan o actúan de manera desconsiderada con el soporte de las democracias.
Es frecuente ahora que, a través de un medio público o demócrata –aunque sea de la democracia liberal- los opositores a ella lancen admoniciones y mentiras para echar abajo esa democracia o esa libertad de todos y volverla de unos pocos, lo que roza o es pleno acierto con el tiranismo y con la defraudación ideológica que, donde ve público, clama represión y lucha cruenta o dictadura neopopulista.
El darwinismo actual no está lejos de esta actitud mientras disponga de medios de comunicación que son de todos y se utilizan luego para el provecho de unos pocos.
A lo que se puede añadir que, con las últimas revoluciones industriales centradas en el progreso tecnológico, lo que sucede es que la tecnología es aprovechada por la casta de los especialistas para servir al orden burgués o reaccionario en contra del pueblo que puede no ser experto en tecnología, cuando la tecnología por lo general favorece a las Derechas.
¿Qué poco tiene que ver con todo esto el trabajo, pongamos, de una Kelly o de un albañil con sus ladrillos o de un conductor de un servicio público o incluso de un proletario en general que está situado por debajo del nivel del conocimiento actual y que bastante tiene con su administración de su ergonomía para satisfacer a un patrón que le explota con plusvalía e incluso con la negación de sus problemas domésticos como puedan ser no vérselas con el alquiler o con las hipotecas o en esta línea.
Y los patronos reunidos en su síndico incrementarán el coste de la vida con el consumo de la cesta de la compra, con un cine, con un coche o lo que salga, trastornando todo el panorama social y tecnológico en eso, en grandes superficies poblacionales explotadas, ya no solo la de jornaleros, sino toda la vida social que nos envuelve.
Cuando sabemos que la denigración de las poblaciones, como sucede con la España Vaciada, envuelve el hecho de las castas y del no acceso de las clases pobres a todo aquel mundo aparte que disfrutan los ricos y que protegen frente a lo que temen, que son sus privilegios cuestionados por los que menos pueden.
Luego se puede ir una persona a las redes y hablar de todo esto, que encontrará la indefensión del conservadurismo y la Reacción.
Ha de quedar claro que las clases burguesas no están para ayudar a los que menos pueden o tienen, sino para explotarlos. Por eso que, en Soria y en Castilla y León, está por ver si se va a dar algún tipo de gesto humanista al menos con una realidad que se nos ha ido ya de las manos, como es la despoblación, y con los trabajadores de la Comunidad Autónoma.
A ver qué partido político o cuáles miran por los que curran y hacen horas y los que no pueden hacer ni siquiera eso. Un buen partido socialista miraría –lo vamos a decir así, al modo de los ingleses- por el “laborismo”, a pesar de que, a veces, los mismos ingleses lo traten o apliquen mal… Pero esto es otro cantar.
Fdo: Juana Largo