Ofrecer testimonios de humanidad, nos nutre de ilusiones y de simpatía
El escritor Víctor Corcoba considera que la idílica tarea viviente ha de ser más poesía que poder, también más espíritu solidario que fuerza interesada; no vayamos, resalta, a perder el ritmo de las cuerdas del pulso y no concibamos que la verdadera obra indulgente, es la de ser servicial con el prójimo; nunca distante, ni descortés.