Un teatro obsceno de evasión y adoctrinamiento
Amalio de Marichalar realiza en este artículo de opinión una evaluación de la comparecencia el lunes donde un presidente del Gobierno pretendió dictar ya el fallo de la amnistía desde su residencia oficial condicionando y presionando al TJUE, y pretendió también hacer ver que no va con él la corrupción y el acoso a mujeres.