Los agricultores sorianos se movilizan contra el acuerdo de Europa con Mercosur
Los agricultores sorianos también se han movilizado este jueves con una tractorada que ha ralentizado el paso de vehículos en diferentes puntos de la red estatal de carreteras.
Tierras del Cid firma los ocho primeros contratos de ayudas Leader 2023-2027
La provincia de Soria cierra 2025 con más de 270.000 consultas turísticas
La movilización forma parte de la convocatoria de la Unión de Agrupaciones de Productores Independientes (UNASPI) para el 8 y 9 de enero en todas las provincias de Castilla y León para denunciar la crítica situación del sector primario.
Los agricultores sorianos, entre otros puntos, se han movilizado en la N-122 con los burgaleses en La Vid, donde se han registrado retenciones de tráfico durante horas de esta mañana.
UNASPI ha advertido de una situación límite provocada por años de políticas que, a su juicio, están “matando” al campo, la ganadería y la pesca.
Las protestas españolas se enmarcan en un contexto europeo de fuerte contestación social, con movilizaciones masivas en países como Francia, Alemania, Italia, Bélgica o Portugal.
El denominador común es el mismo: rechazo frontal a unas políticas comunitarias y acuerdos comerciales que generan competencia desleal, hunden los precios en origen y ponen en riesgo la soberanía alimentaria europea
La organización ha dejado claro que no se trata de una protesta puntual, sino del inicio de una nueva fase de movilizaciones que podrían prolongarse en el tiempo si no hay respuestas políticas claras y efectivas
Según UNASPI, la revuelta agraria europea es consecuencia directa de decisiones adoptadas desde la Unión Europea, que han ido erosionando la rentabilidad del sector primario.
Uno de los principales motivos de la convocatoria es la posible firma del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, prevista para el 12 de enero, tras el aplazamiento inicial de su ratificación.
UNASPI ha exigido de forma expresa que el Gobierno español vote “No” a Mercosur, al considerar que este tratado supone una amenaza directa a la supervivencia del campo español y europeo, un ataque a la preferencia comunitaria, principio fundacional de la UE y la apertura del mercado europeo a un bloque agrícola cuatro veces mayor que la UE
Según la organización, los países de Mercosur compiten con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, lo que genera una competencia desleal estructural que el productor europeo no puede asumir
Más allá de Mercosur
Más allá de Mercosur, el sector primario atraviesa una de las mayores crisis de su historia incluso antes de la firma del acuerdo.
UNASPI ha señalado como responsables directos a la Política Agraria Común (PAC) actual, el Pacto Verde Europeo, la estrategia “De la Granja a la Mesa” y los tratados de libre comercio con terceros países
En este contexto, la organización denuncia que España ha dejado de ser la huerta y la despensa de Europa, un papel que, según ha afirmado, ha pasado a ocupar Marruecos, financiado en parte con impuestos de los ciudadanos europeos destinados a modernizar su sector agrario, regadíos y política hidrológica, mientras en España estos debates siguen ausentes.
Entre 1999 y 2023, España ha pasado de 1.790.162 explotaciones agrarias a 784.141 explotaciones, lo que ha supuesto la pérdida del 57 por ciento del tejido productivo agrario, según datos del INE, con consecuencias directas como despoblación rural acelerada, pérdida de soberanía alimentaria y destrucción del tejido económico y social del medio rural