Detenido por conducción temeraria en la carretera nacional N-2, en Medinaceli
La Guardia Civil ha detenido en Medinaceli a un conductor por conducción temeraria, conducción por sintomatología de influencia de drogas y desobediencia grave a agentes de la autoridad.
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A las 9:00 horas del pasado 7 de febrero, en el kilometro 151,300 de la N-2, en el término municipal de Medinaceli, una patrulla de la Guardia Civil del Destacamento de Tráfico de Arcos de Jalón notificó una infracción a un conductor, tras observar un turismo que infringía la normativa de tráfico gravemente al tomar una rotonda en sentido contrario.
Al ordenarle su detención, el conductor emprendió la huida dándose a la fuga, realizando seguimiento con seguridad la patrulla utilizando las señales luminosas y acústicas reglamentarias.
Durante todo ese seguimiento el conductor del turismo cometió numerosas infracciones como invadir el sentido contrario en tramos curvos y rotondas, llegando incluso a incorporarse en sentido contrario en la autovía A-2, realizando cambio de sentido en mitad de ella, poniendo en peligro concreto a los ocupantes del propio vehículo, resto de usuarios de la vía que transitaban por el lugar y golpeando en su huida la barrera metálica de protección de la carretera.
Al ver el conductor del vehículo fugado que le daba alcance el vehículo oficial y ya sin posibilidad de huida, estos detuvieron la marcha, momento en que los agentes de tráfico procedieron a la detención del conductor e identificación de los dos pasajeros.
El conductor fue sometido a las obligatorias pruebas de alcohol y drogas tras sufrir un leve accidente al colisionar con la barrera metálica, siendo solicitada la presencia de personal de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Soria para la instrucción de diligencias por desobediencia grave a agentes de la autoridad recogida en el art. 556.1 del Código Penal y conducción temeraria (art. 380 y 381 del CP), y por conducción por sintomatología de influencia de drogas art. 379.2 del Código Penal, las cuáles fueron entregadas junto con la persona detenida en el Tribunal de Instancia de Almazán (Soria).
El detenido puede enfrentarse a penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.
Ignorar las señales y órdenes de los agentes de la autoridad puede conllevar desde infracciones administrativas a considerarse un delito grave con consecuencias penales severas.
Es de suma importancia cumplir las indicaciones de los agentes de tráfico para garantizar la seguridad vial de todos los usuarios de la carretera.