PORN. A la sombra del Moncayo
Ángel Coronado ironiza en este artículo de opinión sobre la aprobación del PORN del Moncayo soriano, cuando más que ordenar la naturaleza, que lo está por definición, se trata de observarla.
Un camino compartido; de asistencia y existencia
Un presidente de Gobierno corrupto e indigno. ¡Elecciones ya!

PORN. A la sombra del Moncayo
No salimos de nuestro asombro. Nos gusta la wiki, nos gustan los diccionarios y las enciclopedias, pero más como elementos de consulta. Ocurre a veces que la consulta puede derivar en entretenimiento, pero sin olvidar que una cosa es enciclopedia o diccionario y otra ensayo, poesía, novela o teatro.
No es frecuente coger el diccionario como se coge a diario el periódico. Casi siempre lo abres para consultarlo, porque al revés la cosa no funciona del todo. También la novela, mira por dónde y antes de ser leída o releída, podría ser excepcionalmente consultada.
Pero repito, no salimos de nuestro asombro. Si en lugar de hablar de Planes de Ordenación (de los Recursos Naturales), cosa imprecisa por no decir imposible, se hablase de Planes de Observación, esto es, Planes de Observación de los espacios naturales, y además tuviésemos cuidadito con eso de articular los acrónimos según las palabras adecuadas en aquello de lo que se habla, no meteríamos la pata poniendo trampas en el camino que no es el de “Ordenar” sino antes, y mejor, el de “Observar”.
Así nos ha ocurrido al consultar en la wiki por el acrónimo PORN a propósito del artículo titulado. La Junta somete a información pública el decreto del PORN del espacio natural del Moncayo (04_02_2026), y publicado en El Mirón.
Pregunto a la Wiki por el significado del acrónimo en cuestión. Y la Wiki, solícita como siempre, me dirige a las siguientes páginas Web:
Pornografía….
Porno….
Definición y contexto de lo Porno….
Significado de Porno….
Etimología de Porno….
WC….
Abreviaturas sexuales más usadas en internet….
Y ya no seguimos, porque después de no sé cuántas webs del mismo pelaje no encuentramos lo que buscado, pero seguimos en lo mismo, en que no salimos de nuestro asombro aunque a la fuerza saldremos de aquí para poder seguir en esto de la observación de los recursos naturales del Moncayo en lo que estamos ahora ocupados, para poder luego ordenarlos. Con unos buenos prismáticos, o de la forma que fuere, lo primero es observar la Naturaleza.
Por favor, a quien sea, por favor se lo pedimos, que todos tenemos derecho a entretenernos a nuestro gusto, pero a lo que nadie lo tiene es a ordenar la naturaleza. Se podrá ordenar la venta de paraguas para no mojarse cuando llueve o también la forma de podar un olivo para que parezca un caniche. Se podrá ordenar el trazado de unas rutas para no dañar a la naturaleza pisando lo que no es conveniente pisar, o se podrá ordenar la situación de unos refugios a protección de las tormentas. Se podrá incluso pasear al perrito en un carrito de bebé o ponerle unos zapatos (que un día, te lo juro, vi uno). Y se podrá vigilar, digo yo, que se cumpla la normativa, esto es, la ley, el ordenamiento legal existente para que los ríos de la naturaleza dejen de ser ríos de mierda, pero eso de ordenar los recursos naturales teniendo a la naturaleza tan bien provista de ríos bien trazados y ordenados según sus propias pendientes, las de siempre, pero fíjense, llenos de mierda casi siempre, la verdad, que no salimos de nuestro asombro. Y cuando queremos salir, van y te dicen que tienes un plazo para poner alegaciones a un PORN.
Alegaremos. No sabemos ni cómo ni donde, como ante una sandía que se ha de morder. Tampoco queremos hoces ni martillos para poderlo hacer, pero la verdad, antes, mucho antes, optamos por la Rosa canina con sus salvajes espinas, antes que con el par de aves marinas y azules volando sobre el mar. Otra cosa sería un buen ejemplar de Larus argentatus ante un boquerón, pero es que a esas enormes gaviotas no gustan las sandías ni los melones sino las sardinas y los boquerones, y a la sardina y al boquerón, de un mordisco y con cabeza, me los como yo, como dijo aquél.
Alegaremos. ¡Oiga! Diremos. ¡Alego que no es PORN de lo que ustedes quieren hablar, pero no sometan eso a pública información antes de corregir lo que ahora, después de lo dicho, queríamos decir. ¡Cómo hablar de Trump sin los EE. UU.! ¡ O como de Ayuso sin la Comunidad de Madrid! ¡Cómo asar la manteca!
¡Toma! ¿Y cómo hablar del Nepal sin el Himalaya?, dice otro.
Y como hablar de Soria sin la Mantequilla. Y cómo hablar del Quijote sin Sancho. Y como hablar de Egipto sin las pirámides. Y cómo de Grecia sin Platón. Y cómo, ¿cómo es posible hablar sin los carlistas de todo el siglo XIX español? Sin Espartero ni Serrano el general bonito… que decía Isabel… Bueno, para qué seguir…, Amadeo, Cajal, bueno, bueno, bueno, Clara Campoamor, Lorca y Pessoa en Portugal, bueno, bueno, para qué seguir sin haberlo dicho. Lo haremos bajo secreto de confesión
Confieso no habernos leído de cabo a rabo el PORN, pero hemos revisado con detenimiento su amplia bibliografía y repasado lo mejor posible su descomunal panoplia de notas sin el éxito esperado. Será cierto que la botánica no es una ciencia de masas, como tampoco El Moncayo es el Everest, pero si ustedes son capaces de olvidarse de Antonio Segura Zubizarreta (cosa que no creo), uno de los botánicos más ilustres de todo el siglo XX de la botánica, y por el contrario se atreven a publicar una enciclopedia con El Moncayo en el centro, a denominarla de la forma que bien queda dicha y de lo cual ni queremos ni podemos acordarnos, y encima se olvidan ustedes de mencionar al ilustre botánico (¿se olvidan?) que de forma tan absolutamente desinteresada dejó su nombre no solo escrito en El Moncayo sino en todo el sistema Ibérico y en muchas otras montañas, cerros y geografías de la tierra, pero si ustedes son capaces de olvidarse de todo esto (¿e olvidan?), pues entonces no alegaremos. No hay nada que alegar. Lo denunciaremos
Lo denunciaremos en el juzgado de guardia. Sr. Comisario: algo PORN a la sombra del Moncayo.
Fdo: Ángel Coronado