Lunes, 09 Marzo 2026
Buscar
Muy nuboso
8 °C
El tiempo HOY

Castilla y León

Perdonan deuda a ganadera en insolvencia tras quedar asfixiada por aumento de costes

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Zamora ha perdonado una deuda de 465.306,27 euros a una empresaria de Castilla y León que quedó en situación de insolvencia por el aumento de los costes en su explotación ganadera, que finalmente tuvo que cerrar. Así, la jueza exonera del pasivo insatisfecho a la clienta de Bergadà Abogados gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad.

En 2013, la mujer inició un proyecto en el sector de la ganadería. A lo largo de los años, logró mantener su negocio gracias a la financiación recibida de entidades bancarias.

De hecho, recuerda que “al principio iba bien”. Sin embargo, en 2019 se iniciaron una serie de circunstancias que le supusieron desafíos significativos en su actividad, tales como una reducción drástica a una cuarta parte de cabezas, sufriendo bajas repentinas.

En este sentido, explica que “tuve mala suerte, ya que hacía numerosas desinfecciones, pero los animales se morían”. A esta situación se sumaron los fuertes incrementos de los costes operativos, como la electricidad, el agua y los piensos, que disminuyeron su margen de ganancias. “Acabé con el agua al cuello”, lamenta.

La abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, señala que “muchos ganaderos viven situaciones límite, atrapados entre el aumento de costes y la falta de margen económico para mantener su explotación. De hecho, cada vez son más los que están endeudados por circunstancias que no controlan”.

Para hacer frente a distintos pagos derivados de su actividad, tales como el pienso de los animales, el agua, la luz y demás, junto a los gastos propios del sustento familiar, que dependía exclusivamente de sus ingresos derivados, la mujer tuvo que recurrir a financiación adicional de entidades crediticias. Marta Bergadà apunta que “la historia de esta ganadera refleja la realidad del sector: Trabajar sin descanso no siempre evita el endeudamiento”.

En noviembre de 2024, su situación se volvió insostenible y, ante la imposibilidad de alimentar a los animales, decidió cerrar la explotación y cesar su actividad. “Fueron muchos años de sufrimiento. Siempre pensaba que la situación iría a mejor, pero no lograba levantar cabeza”, expresa.

Asimismo, sufrió el acoso telefónico por parte de las empresas de recobro de deudas y de las entidades bancarias. “Eran llamadas constantes”, añade. Marta Bergadà insiste en que “es crucial que los consumidores sepan que tienen derechos que protegen su privacidad y dignidad”.

Cabe decir que ya en 2023 la mujer escuchó hablar por primera vez de la Ley de la Segunda Oportunidad, pero “por miedo y algunas opiniones contradictorias no di el paso en ese momento”. No obstante, tras el cierre de la empresa, “seguí buscando información y contacté con Bergadà Abogados, ya que tenía mucho prestigio y siempre daba la cara por sus clientes”, expresa.

Por su parte, Marta Bergadà señala que “cuando llegó a nuestra boutique legal estaba en una situación límite. Había emprendido con mucha ilusión en un sector complejo y siempre intentó salir adelante pese a las adversidades y hacer frente a sus obligaciones. Pero las deudas le rompieron todas las ilusiones y comprometieron su futuro. Pese a ello, la documentación aportada reflejaba que se trataba de una deudora de buena fe y podía acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad”, así que se inició el correspondiente procedimiento, “el cual he vivido con nervios e incertidumbre, pero sabía que estaba en buenas manos”, puntualiza la clienta de Bergadà Abogados.

La buena noticia se produjo recientemente, cuando la titular del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 2 de Zamora le perdonaba una deuda que ascendía a 465.306,27 euros.

“Cuando me llamaron de Bergadà Abogados para decirme que se me había exonerado el pasivo insatisfecho me puse a llorar. No me lo esperaba, porque tenía ciertas incertidumbres y miedo. Pero ahora tengo una alegría enorme y veo el futuro con mucha más tranquilidad”, concluye la mujer.

Finalmente, Marta Bergadà señala que “el caso de esta clienta es un ejemplo claro de cómo la Ley de la Segunda Oportunidad puede devolver la estabilidad a quienes han perdido su negocio y acumulan deudas imposibles de atender. Muchos ganaderos no se atreven a dar el paso por desconocimiento o porque creen que no tienen opciones, pero resoluciones como esta confirman que la justicia entiende la realidad del sector: Unos costes operativos cada vez mayores y márgenes de ganancias cada vez más reducidos. Esta sentencia puede servir de guía para otras personas que atraviesen la misma situación”.

Últimas fotogalerías

Sección: cyl

Subsección: Castilla y León

Id propio: 97162

Id del padre: 113

Vista: article

Ancho página: 0

Es página fotos: 0

Clase de página: noticia