Dos denuncias presentadas en 2025 en Soria por agresiones a profesionales sanitarios
La Policía Nacional ha presentado hoy en el Complejo Policial de Canillas, en Madrid, el balance de las agresiones a profesionales sanitarios durante el año 2025, en el que se llevaron a cabo más de 11.000 intervenciones policiales. En Soria se han presentado dos denuncias, una de las provincias con menos incidencia.
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Concretamente se realizaron más de 3.500 actuaciones policiales en centros sanitarios y 8.000 en asistencias domiciliarias y se practicaron 138 detenciones por agresiones a profesionales en el ámbito sanitario.
En 2025 se contabilizaron un total de 513 denuncias, lo que supone un incremento del 26,35% con respecto al año anterior, observándose un aumento de los delitos de atentado contra funcionario público y de amenazas.
En Soria se presentaron dos denuncias, lo que sitúan a la provincia en la cola del ranking provincial de denuncias en esta materia.
Como Soria, Cuenca, Navarra y Segovia también registraron dos denuncias.
Guadalajara, Huesca y Valladolid, con una denuncia en cada caso, son las provincias con menos incidencia.
El ranking está encabezado por Sevilla, con 60 denuncias, seguido de Málaga (44), Cádiz (37), Madrid (35) y La Coruña (30).
Setenta y seis policías nacionales ejercen como interlocutores policiales sanitarios en todo el territorio nacional, estableciendo canales bidireccionales de comunicación fluidos con el sector sanitario, los departamentos de seguridad (49 en el sector sanitario) y sus responsables en el caso de estar constituidos, los responsables de los centros médicos y el personal que trabaja en los mismos, con la finalidad de adquirir la información necesaria para la realización de la actividad policial y el desarrollo de actividad preventiva y la difusión de formación en técnicas y herramientas preventivas ante agresiones.
Durante el año 2025, más de 12.000 profesionales sanitarios recibieron esta formación preventiva.
Durante el pasado 2025, los tipos delictivos más frecuentes en el ámbito sanitario fueron los atentados a funcionario público, las amenazas, las lesiones y las coacciones, llevadas a cabo mediante intimidación, violencia física y violencia psíquica.
Lunes y martes, entre las 11 y las 12 horas, días con mayor incidencia
De los datos analizados por la Policía Nacional se deduce que junio fue el mes en el que más denuncias se presentaron, y que los lunes y los martes fueron los días de la semana con mayor incidencia de agresiones, concentrándose las mismas en la franja horaria comprendida entre las 11 y las 12 horas.
Por otro lado, los médicos son la profesión sanitaria que más denuncias interpuso, como viene siendo habitual, seguidos de los enfermeros.
Durante el pasado 2025 se potenció la actividad formativa a otros profesionales no sanitarios que trabajan en los centros del ámbito sanitario, como celadores, administrativos o vigilantes de seguridad, a los que se impartió formación en técnicas de análisis del comportamiento en prevención ante agresiones en entornos sanitarios, así como a otros colectivos de profesionales sanitarios que desarrollan su actividad fuera de los centros sanitarios, como es el caso de la asistencia a domicilio, ambulancias, SAMUR-Protección Civil, SUMA 112, farmacéuticos, odontólogos, veterinarios, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y trabajadores sociales.
Igualmente se llevaron a cabo actividades formativas en técnicas y herramientas para la prevención ante agresiones en el ámbito universitario, tanto por parte del Interlocutor Policial Nacional Sanitario como por los Interlocutores Territoriales, impartidas a alumnos de los últimos cursos de los distintos grados sanitarios, así como a personal sanitario y alumnos en prácticas que desarrollan sus actividades profesionales en clínicas universitarias.
Finalmente se destacó el hecho de que si bien el número de denuncias recibidas en el año 2025 supone un incremento significativo con respecto a las del año 2024, esto no implica, en principio, un aumento de las agresiones, sino el resultado de una mayor concienciación por parte del colectivo sanitario de la importancia de la denuncia y de asumir una actitud de “tolerancia cero” ante cualquier tipo de violencia ejercida por los pacientes y sus familiares/acompañantes.