Domingo, 19 de Septiembre de 2021
Buscar
Nubes dispersas
19 °C
El tiempo HOY

Castilla y León

CSIF denuncia que desplazados saturan centros de salud

Los profesionales de Sacyl de Castilla y León han intentado asumir, en la primera mitad de julio, el aumento de más de 90.000 tarjetas sanitarias, además de las habituales, procedentes de personas desplazadas de otras comunidades, según ha señalado CSIF.

CSIF denuncia que desplazados saturan centros de salud

“Pero el escaso personal sanitario no puede con ello y los ya caóticos centros de salud han saturado, de manera más grave en el medio rural”, ha denunciado la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).

Es una cifra que ha recopilado CSIF, que ha advertido que “el incremento de usuarios en Atención Primaria, durante agosto se disparará exponencialmente porque los pueblos se llenan. La situación será crítica en la primera quincena del mes que viene. Al incremento de las tarjetas de desplazados se suman quienes pasan sus vacaciones en los pueblos de Castilla y León, que no solicitan esa tarjeta. Solo la solicitan algunos de los que están temporadas largas. Son docenas de miles de ‘veraneantes’ que no cuentan a efectos de pacientes desplazados, pero que sí utilizan los servicios sanitarios. Hay zonas básicas de salud de la Comunidad que multiplican su población varias veces, mientras el personal sanitario, por el contrario, se reduce mucho”.

Por ejemplo, en Segovia se han contratado tres auxiliares administrativos más para hacer frente a las 250 solicitudes de media que reciben para la tramitación de tarjetas sanitarias de desplazados. Segovia, Ávila y Soria reciben, mayoritariamente, desplazados de Madrid, mientras que a Burgos y Palencia acuden más desplazados desde el País Vasco, “pero eso es solo la punta del iceberg”.

 Además, los pueblos van a seguir estando llenos de gente después del verano, ha subrayado CSIF.

Tal y como ha ocurrido en este último año, la pandemia hace que muchos jubilados con domicilio habitual en la ciudad prolonguen su estancia en el pueblo”, o incluso la mantengan durante todo el año. También, muchas personas que pueden realizar teletrabajo mantienen o prolongan esa estancia.

 Mientras en la primera ola se tomaron medidas restrictivas drásticas, en esta quinta ola las medidas se han relajado hasta el punto de que la trasmisión del virus está descontrolada.

“Todas las olas han estado ligadas a la relajación en periodos vacacionales, y seguimos igual. No hemos aprendido nada”, ha lamentado el sindicato independiente.

Precisamente, esa relajación de restricciones puede ser muy peligrosa en el medio rural, donde se incrementa enormemente el contacto social de una población llegada de diferentes lugares, y con una falsa sensación de mayor protección que da el pueblo.

Lejos de los deseos de la Consejería de Sanidad de Castilla y León, de que esta quinta ola descendiera a la misma velocidad que ha crecido, la evolución no parece acercarse a ese deseo: “ahora comienzan a enfermar los mayores ya vacunados. Vacunarse es, ahora, más urgente que nunca”.

“El Covid-19 ha llegado a los pequeños pueblos de la Comunidad, incluso en los que han estado libres de virus durante las olas anteriores. Y se trata de cepas con alta transmisibilidad, por lo que, al final, acaba llegando a los mayores”, ha remarcado CSIF. 

No es posible atender con calidad sanitaria a los pacientes. Al no haber sustituciones, a cada profesional sanitario le toca asumir el trabajo de otros compañeros y, en muchos centros de salud la población se multiplica hasta por diez durante los meses de julio y agosto.

Los médicos y enfermeras rurales generalmente tienen cupos que abarcan a varias localidades, en función de distancias al centro de salud, o de las tarjetas sanitarias habituales adjudicadas por cupo, explica CSIF.

“Pero ahora es imposible atender a ese desproporcionado aumento de población, y no podemos dejar de dar asistencia a nuestros pacientes, algunos de ellos con problemas crónicos graves u oncológicos. La demanda desborda los centros de salud rurales”, ha asegurado.

La falta de sanitarios ha hecho que muchos centros de salud, que hasta hace unos años disponían del refuerzo de un médico y una enfermera para la atención de pacientes desplazados, ahora no dispongan de ellos, por lo que en las ya precarias plantillas de estas zonas se agrava la presión de trabajo.

 “Algunos profesionales no están cogiendo sus merecidas vacaciones, no porque las respectivas gerencias de atención primaria no las concedan, sino por responsabilidad personal y profesional, porque es imposible sacar adelante el trabajo con menos profesionales en los equipos”, ha aclarado CSIF.

 

Soria

Según datos de primeros de julio, había 4.087 tarjetas sanitarias de desplazados en el Área de Salud de Soria. A mediados de julio subió a 6.000 desplazados. La primera quincena de agosto es lo más crítico, cuando más se llenan los pueblos.

Pero hay más gente, en realidad. Se sabe por el consumo de agua, y la mayoría de esta nueva población -mucha alarga su estancia después del verano- no cambia la tarjeta sanitaria.

Solo cambian la tarjeta sanitaria como desplazados los que están temporadas largas.

.

Comparte esta noticia

Últimas fotogalerías

Sección: cyl

Subsección: castilla-y-leon

Id propio: 52413

Id del padre: 96

Vista: article

Ancho página: 0

Es página fotos: 0

Clase de página: noticia

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies. Ver política