Ni morirse cuesta lo mismo en España
Con motivo de Todos los Santos, desde Selectra realizamos un informe sobre “El precio del seguro de decesos en España”, que analiza cuánto cuesta asegurar un funeral, qué cubren las pólizas y en qué provincia resulta más económico.
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Lo único seguro en esta vida es la muerte, pero lo que no está tan claro es cuánto nos va a costar, porque morirse tampoco cuesta lo mismo en toda España.
Dependiendo de la ciudad, el coste del funeral puede variar en miles de euros y, si hablamos de seguros de decesos, las diferencias entre compañías pueden superar los 190 euros al año.
¿Cuánto cuesta dejarlo todo preparado para cuando ya no estemos?
Las aseguradoras contemplan un capital medio de 4.078 euros para cubrir los gastos del funeral en España: la funeraria que aporta el féretro, la tanatoestética, el coche fúnebre, la sala de velatorio y la organización del servicio; y el cementerio, que cobra la inhumación o la incineración y la concesión de la sepultura.
Aunque en Segovia esta cantidad alcanza los 5.664 euros, frente a los 3.021 euros de Santa Cruz de Tenerife.
No es un gasto menor y muchos prefieren dejarlo resuelto.
De hecho, 22,3 millones de españoles, casi la mitad de la población, cuentan con un seguro de decesos.
¿Dónde sale más barato morirse en España?
Si hablamos del precio de asegurar el funeral, Santa Cruz de Tenerife es la ciudad más económica de España, con una póliza que cuesta de media 115,72 euros al año para una persona de 35 años.
En el extremo contrario está Tarragona, donde el precio sube hasta los 174,82 euros, un 51,1% más.
Madrid tampoco se queda atrás: ocupa el segundo puesto entre las ciudades más caras, con 170,75 euros al año. Ranking de las ciudades más caras y baratas para asegurar un funeral:
Pero ¿por qué cuesta más morirse en unas ciudades que en otras?
La explicación está, en parte, en los precios de los servicios funerarios. Por ejemplo, en Madrid, un nicho durante diez años, con inhumación y lápida, cuesta 2.058 euros; en Soria, esas mismas partidas cuestan 260 euros.
Del ataúd a borrar tus redes sociales: ¿qué cubre un seguro de decesos?
Aunque nadie quiera pensar en ello, organizar un funeral implica mucho más que elegir un ataúd.
Precisamente, uno de los objetivos del seguro de decesos es evitar que la familia tenga que afrontar los gastos y buena parte de las gestiones en un momento complicado.
Las seis compañías analizadas por Selectra incluyen los servicios funerarios esenciales:
● El funeral: féretro, acondicionamiento del cuerpo, coche fúnebre, sala de tanatorio, flores y ceremonia.
● El entierro o la incineración: junto con las tasas correspondientes.
● El papeleo: trámites y documentación relacionados con el fallecimiento.
● Los traslados: cobertura del traslado del fallecido y elección de cementerio o crematorio dentro de España.
Pero algunas aseguradoras van mucho más allá.
Entre las coberturas adicionales que pueden ofrecer se encuentran desde la gestión de herencias y testamentos hasta la asistencia psicológica para los familiares.
Y también hay servicios más curiosos, como el borrado de la huella digital tras el fallecimiento, que permite gestionar la presencia online del asegurado, o incluso servicios de orientación veterinaria y asistencia para mascotas.
Eso sí, no todas estas prestaciones están incluidas en las pólizas básicas. Algunas son opcionales y su contratación supone pagar una prima más elevada.
Cuidado con la compañía: un mismo seguro puede costar el triple
Más allá de dónde vivamos, elegir una aseguradora u otra puede marcar una diferencia económica mayor que la propia ciudad.
En Madrid, por ejemplo, una persona de 35 años puede contratar un seguro de decesos desde 76,03 euros al año o llegar a pagar 240,70 euros, dependiendo de la compañía.
En Málaga, la diferencia es todavía más llamativa: los precios van de 71,53 a 256,65 euros anuales.
Y en Tarragona, la brecha entre la póliza más barata y la más cara llega a los 196,46 euros al año.
Aunque todas las pólizas cubren los servicios funerarios básicos, sus capitales asegurados y prestaciones complementarias pueden variar.
Por eso, lo más barato no siempre es lo que mejor se adapta a las necesidades de cada persona.
Y hay un último detalle: la edad también se paga.
Contratar un seguro de decesos a los 50 años cuesta, de media, un 51,5% más que hacerlo a los 35, lo que representa unos 73 euros adicionales al año.
Por eso, desde Selectra han recomendado comparar precios, comprobar qué gastos quedan cubiertos y prestar atención al tipo de prima contratada.
La muerte es inevitable, pero pagar de más por dejarlo todo preparado no tiene por qué serlo.