España, penúltima en libertad de alquiler de viviendas en Europa
España está a la cola en el ranking de libertad de alquiler de viviendas en Europa, según el Índice Europeo de Libertad de Arrentamiento 2026, publicado por la Fundación para el Avance de la Libertad (Fundalib).
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Fundalib ha publicado el Índice Europeo de Libertad de Arrendamiento 2026, que compara las restricciones al alquiler de viviendas en 27 países europeos: 26 Estados miembros de la Unión Europea y el Reino Unido. Chipre ha sido excluido del estudio por insuficiencia de datos.
El estudio examina cinco ámbitos, con idéntico peso del 20%: la libre fijación de rentas, la libertad de terminación de los contratos y recuperación de las viviendas, la libertad contractual al arrendar, el alquiler turístico y de corta duración y la fiscalidad recurrente sobre los inmuebles.
Polonia encabeza la clasificación con 80,08 puntos sobre cien, seguida de Grecia (79,76), Malta (74,59), Letonia (73,82) y Hungría (72,63).
En el extremo opuesto, Francia obtiene 25,61 puntos y ocupa el último puesto, precedida de España (42,03), Dinamarca (43,69), Italia (44,38) y Alemania (47,49).
Sólo Polonia supera los 80 puntos y ningún país llega a 90.
Con los intervalos definitivos del índice, ocho países presentan una libertad de arrendamiento muy alta, once alta, cuatro media, tres baja y uno muy baja. Ninguno alcanza las categorías máxima o mínima.
España aparece en el puesto 26º, con 42,03 puntos.
Aunque consigue una puntuación aceptable en cuanto a la libertad para fijar rentas, no logra puntuar en materia de terminación contractual y recuperación de la vivienda, ni alquiler turístico o de corta duración.
Por su parte, Grecia ocupa la segunda posición general, lo que muestra importantes diferencias entre países del sur de Europa y con importancia del sector turístico. El Reino Unido, vigésimo con 52,96 puntos, destaca por su baja valoración en el indicador de tributación recurrente de los inmuebles.
El índice mide la libertad económica y contractual de los propietarios para ofrecer viviendas en alquiler en cada país analizado. Sus resultados permiten comparar cómo las normas y los impuestos condicionan las decisiones de arrendamiento.
Fundalib considera que, ante la crisis de vivienda, el debate público debe atender a las barreras que desincentivan la incorporación de inmuebles a la oferta residencial. La publicación plantea así una base comparativa para analizar los efectos de las distintas políticas públicas.
El Secretario General de Fundalib y coautor del informe, Juan Pina, ha declarado que “No es de extrañar que la crisis de la vivienda tenga su máxima expresión en los dos países europeos con menor libertad de arrendamiento: Francia y España” y que, por lo tanto, “Ees imprescindible un cambio de política de vivienda que primer la construcción, elimine trabas a la transmisión y ofrezca suficiente seguridad y flexibilidad a los propietarios para que no retiren del mercado sus viviendas”.
“La actual crisis demuestra que las medidas coercitivas e intervencionistas no sólo no funcionan —ha señalado— sino que destruyen el mercado del alquiler, condenando a los inquilinos a precios más altos y a una mayor dificultad de encontrar vivenda, además de provocar una creciente concentración de la propiedad en fondos”.
“España es un país de pequeños propietarios que completan su ingreso con la legítima actividad de arrendamiento de un inmueble, y la actual manipulación del debate sobre la vivienda busca deslegitimarla, criminalizar a los caseros y, a largo plazo, retroceder hacia un mercado cautivo de la propiedad residencial en manos de fondos o, directamente, de las administraciones públicas”, ha indicado Pina, concluyendo que “el espectáculo de protestas y acampadas en España y otros países persigue como objetivo último vulnerar y cuestionar los derechos de propiedad y estatalizar la vivienda”.
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