Escuelas Católicas apunta asuntos pendientes para nuevo curso escolar en Castilla y León
Escuelas Católicas Castilla y León ha subrayado que el nuevo curso debe permitir avanzar en varios asuntos pendientes que resultan esenciales para garantizar la estabilidad, la equidad y la calidad del sistema educativo.
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Entre ellos se encuentra la concertación del Bachillerato, que permitiría a las familias dar continuidad al proyecto educativo elegido también después de la enseñanza obligatoria sin que su capacidad económica condicione esa decisión.
La organización ha considerado en rueda de prensa igualmente necesario ampliar la oferta de Formación Profesional concertada, especialmente en aquellos ciclos en los que exista demanda de las familias y necesidades acreditadas del tejido productivo, y dotar a los centros de los recursos y horas docentes necesarios para responder a las exigencias del nuevo modelo de FP.
En Educación Infantil de 0 a 3 años, Escuelas Católicas valora positivamente el camino recorrido con la implantación de la gratuidad, pero solicita incorporar a los centros que han pedido participar y continúan pendientes de subvención.
La organización mantiene como horizonte avanzar progresivamente hacia la concertación de esta etapa.
También reclama reforzar los recursos destinados al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, especialmente aquellos que permiten ofrecer una respuesta adecuada dentro de las aulas ordinarias.
Para Escuelas Católicas, una inclusión efectiva requiere disponer de medios humanos y educativos suficientes para atender las necesidades de cada estudiante y facilitar la labor del profesorado.
Otro de los principales asuntos pendientes continúa siendo la financiación de la enseñanza concertada.
Escuelas Católicas recuerda que los módulos actuales no cubren el coste real de la prestación del servicio educativo y reclama que se realice el estudio del coste efectivo de la enseñanza en condiciones de gratuidad.
La organización estima que actualmente la financiación pública cubre en torno al 50 % del coste real de la enseñanza, por lo que considera necesario avanzar hacia una financiación suficiente que garantice la sostenibilidad de los centros y la equidad del sistema.
En este mismo ámbito, Escuelas Católicas reclama avanzar en la igualdad de acceso de las familias a las ayudas y servicios educativos, con independencia de la titularidad del centro elegido. La organización considera necesario extender, entre otras medidas, las ayudas de comedor escolar y transporte al alumnado de la enseñanza concertada que cumpla los mismos requisitos económicos y familiares.
“Elegir un centro concertado no debería suponer una desventaja para familias que se encuentran en las mismas circunstancias”, sostiene Escuelas Católicas Castilla y León.
Informe PISA
El inicio del curso coincide además con la publicación del Informe PISA 2025, que vuelve a situar a Castilla y León entre las comunidades con mejores resultados educativos de España.
Escuelas Católicas Castilla y León considera que estos datos reflejan la fortaleza y calidad de un sistema educativo construido desde la complementariedad de las redes, caracterizado por el buen clima escolar, la preparación y el compromiso del profesorado, la implicación de las familias y un sólido sistema de evaluación de diagnóstico, que permite detectar dificultades y orientar las medidas de refuerzo del alumnado.
A este éxito colectivo contribuyen también los centros de Escuelas Católicas desde un modelo basado en la calidad académica, la atención personalizada, el acompañamiento y la innovación.
No obstante, la organización advierte del descenso respecto a la anterior edición de PISA y considera necesario evitar cualquier conformismo, analizar sus causas y seguir trabajando para recuperar y superar los niveles alcanzados en anteriores evaluaciones.
Una educación cada vez más humana
Más allá de las cuestiones institucionales, Escuelas Católicas Castilla y León valora positivamente la creación, dentro de la Consejería de Educación, de la nueva Dirección General de Bienestar Educativo y la decisión de situar el bienestar emocional, la convivencia, la inclusión y la atención a la diversidad entre las prioridades de la política educativa autonómica.
Son ámbitos que coinciden plenamente con una concepción de la escuela que los centros católicos llevan años impulsando: una escuela que acoge, escucha, acompaña y cuida tanto al alumnado como a los docentes.
La transformación tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial constituyen también uno de los grandes desafíos del curso. Escuelas Católicas apuesta por aprovechar sus posibilidades con criterios pedagógicos y éticos, favoreciendo la creatividad, la personalización y el pensamiento crítico, pero recuerda que ninguna tecnología puede sustituir el papel del profesorado ni la relación personal que constituye la esencia de la educación.
“Más tecnología exige más educación, pero también más humanidad. Nuestro reto es aprovechar las posibilidades de las nuevas herramientas sin perder de vista lo esencial: educamos personas y las acompañamos para que sean capaces de construir su propio proyecto de vida y contribuir a una sociedad mejor”, concluyó Leandro Roldán.
Matrícula
En el ámbito autonómico, Escuelas Católicas Castilla y León inicia el curso escolar 2026-2027 con 97.923 estudiantes en 171 centros educativos, 9.255 profesionales y 4.440 unidades concertadas.
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