Los vecinos de Los Pajaritos II piden poner fin a polémica de quinta planta
Los vecinos del edificio Pajaritos II han dirigido una carta abierta en la que traslada a la opinión pública una reflexión sobre la situación de los propietarios de las viviendas y piden poner fin a una polémica, sobre la ilegal quinta planta, que se prolonga desde hace demasiado tiempo. Puede leer la carta a continuación.
El reino de lo marcial
Es indiscutible que el elemento que dio origen a toda la controversia urbanística fue la existencia de la denominada quinta planta. Precisamente por ello, el objetivo fundamental de las actuaciones ordenadas era su eliminación, circunstancia que ya se ha producido.
La quinta planta ha sido demolida y el edificio presenta hoy una realidad física sustancialmente distinta de aquella que motivó el conflicto.
Las cuestiones que algunos continúan planteando respecto a determinados elementos constructivos remanentes deben analizarse desde una perspectiva técnica y, sobre todo, de seguridad. La conservación de ciertos elementos estructurales responde a criterios profesionales destinados a garantizar la estabilidad del inmueble y la protección de quienes residen en él. Cualquier actuación adicional debe valorar cuidadosamente sus consecuencias técnicas y humanas, evitando decisiones que puedan generar riesgos o perjuicios innecesarios.
Resulta igualmente importante recordar que los actuales propietarios no son responsables de los hechos que dieron origen a esta situación. Se trata de ciudadanos que adquirieron sus viviendas de buena fe y que llevan años soportando una incertidumbre que no han provocado. Convertirlos ahora en los principales perjudicados de un conflicto urbanístico ajeno a su voluntad sería profundamente injusto.
Por ello, entendemos que el debate público debería centrarse en la búsqueda de soluciones equilibradas y proporcionadas, y no en la prolongación indefinida de una controversia cuya finalidad principal ya ha sido alcanzada con la desaparición de la quinta planta. La defensa de la legalidad urbanística es compatible con la protección de los derechos, la seguridad y la tranquilidad de quienes hoy son los legítimos propietarios de las viviendas.
Los vecinos merecen poder desarrollar su vida con normalidad, sin verse sometidos de manera permanente a nuevas polémicas, sospechas o propuestas que únicamente contribuyen a incrementar la inseguridad jurídica y personal de quienes ninguna responsabilidad tuvieron en el origen de los acontecimientos.
Por último, solicitamos que se ponga fin a una polémica que se prolonga desde hace demasiado tiempo. La quinta planta, que fue el origen del conflicto, ya ha sido demolida y la realidad del edificio hoy no es la que dio lugar a las actuaciones judiciales.
Los propietarios han soportado durante años incertidumbres, preocupaciones y consecuencias derivadas de decisiones ajenas a ellos.
Ha llegado el momento de permitir que los vecinos puedan vivir con normalidad, sin verse continuamente señalados ni arrastrados a controversias que no les corresponden. Pedimos respeto para quienes adquirieron sus viviendas de buena fe y deseamos que, una vez cumplida la finalidad esencial perseguida con la demolición de la quinta planta, se les permita por fin disfrutar de sus hogares con la tranquilidad que merecen.
Fdo: V. E. P.