España supera por primera vez los diez millones de personas con 65 o más años
España ha superado por primera vez los diez millones de personas con 65 años o más, según el informe “Un perfil de las personas mayores en España”, elaborado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con datos de 2025.
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En concreto en España hay 10.178.625 personas con 65 años de edad o más en España dentro de una población total de 49.128.297.
En un país con una media de 44,5 años, se ha cruzado el umbral del 20 por ciento de población en edad de retiro, con un crecimiento de más de 250.000 personas en un año, lo que representa un aumento del 2,5 por ciento anual.
En ese periodo, el incremento poblacional en todas las edades fue de algo más de medio millón de personas.
La tendencia ascendente no va a frenar, según las proyecciones de este organismo dependiente del Ministerio de Ciencia, y los mayores de 65 años serán más de 16 millones dentro de 20 años.
En el 2046, la proporción de los mayores dentro de la población total será del 30 por ciento.
Entre 1975 y 2025, la proporción de personas de 65 y más años se ha duplicado, pasando del 10,2 por ciento al 20,7 por ciento, mientras que los grupos de edades más avanzadas crecen con mayor intensidad: la proporción de 80 y más años se cuadruplica y la de 90 y más años se multiplica por más de nueve.
Este patrón confirma no solo el aumento de la población mayor, sino también un claro proceso de sobreenvejecimiento, con un peso creciente de las edades muy avanzadas.
La pirámide de población por edades es, en España, un rombo, con la parte más ancha a los 45-50 años. Ahora bien, el porcentaje de personas mayores en España se sitúa ligeramente por debajo de la media europea, que es del 22 por ciento.
Detrás de la cifra, no obstante, se esconde una realidad que entraña varios retos, que también se abordan en el estudio, como la salud, la vivienda y las pensiones.
Entre los problemas de salud que se presentan con la edad está la obesidad.
En los hombres, el sobrepeso alcanza a más de la mitad de la población entre los 65 y 84 años, mientras que la obesidad se sitúa en valores en torno al 20 %. En las mujeres del mismo tramo de edad el sobrepeso ronda el 40 % y la obesidad el 20 por ciento”.
También influye el tabaquismo. que supera el 10 por ciento a esas edades, y el escaso ejercicio.
Madrid y Barcelona concentran el mayor número absoluto de residentes centenarios, pero las proporciones más elevadas respecto a la población provincial se observan en las provincias del interior y noroeste (por ejemplo, Soria, Zamora, Salamanca, Ourense, Ávila o Palencia).
Carencias mayores
Hay puntos débiles que este trabajo identifica y recomienda que sean revisados, como las condiciones de las viviendas.
En este rango de edad, la “gran mayoría” es propietaria, y más de la mitad vive en casas construidas antes de los años ochenta.
En España, hay hogares que siguen teniendo como principales sustentadores a personas mayores de 65 años o más.
Allí tienen un gasto medio de 31.575 euros, con incrementos en torno al 3 % anual.
Se reparte entre la vivienda, la alimentación y el transporte, con diferencias por sexo: los hombres destinan una mayor proporción del gasto al transporte y la restauración, mientras que las mujeres dedican relativamente más recursos a la vivienda, la salud y los cuidados personales.
Otro factor negativo destacado en el informe es que las mujeres mayores afrontan una “brecha en las pensiones”, lo que se consolida a partir de los 53 años.
Debido a la “mayor supervivencia femenina” y a esa mayor proporción de viudedad entre mujeres, que cobran unos 975 euros de media, a partir de los 70 años hay una brecha económica entre géneros, con diferencias entre las pensiones recibidas de un 27 por ciento actualmente en España.
El acceso a la sanidad pública es otro punto que desvela el informe.
Aunque la gran mayoría va con la frecuencia necesaria al médico y a los especialistas, el porcentaje de personas que no acceden por motivos como el coste, distancia o las listas de espera pasa del 0,9 % en el 2015 al 2 % en el 2024.
Otras razones son la falta de tiempo, no conocer un buen especialista, el miedo o la espera a una mejoría, a pesar de la elevada prevalencia de enfermedades crónicas, como hipertensión, artrosis y colesterol elevado.
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