Al menos 64 fallecidos en accidente ferroviario de AVE en Toledo
Al menos 64 personas han muerto y decenas han resultado heridas graves tras la colisión de dos trenes a primera hora de este miércoles a la altura de la estación de Urda (Toledo). El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha responsabilizado a centro de control de Adif de este trágico accidente.
El Gobierno desarrolla Red Nacional de Vías Pecuarias
El alcance de dos trenes de alta velocidad entre Urda y Los Yébenes (Toledo) se ha convertido en el segundo accidente más grave de tren desde el año 2013, cuando un Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en Angrois, en las inmediaciones de Santiago de Compostela, provocando la muerte de 80 personas y otras 145 resultaron heridas.
Este accidente se produce en la misma línea de AVE en el que se produjo a primeros de año el terrible accidente de Adamuz en el que fallecieron 46 personas y del que todavía se desconoce el informe final de la investigación.
El gestor de la infraestructura ferroviaria, Adif, está analizando todos sus sistemas y la secuencia de los hechos en torno al lugar del accidente.
En concreto, el accidente ha ocurrido entre Mora, Orgaz y Urda, en el punto kilométrico 118, entre un tren de Renfe y otro de la compañía Iryo, que cubrían el trayecto entre Madrid y Sevilla.
La colisión por alcance entre los dos trenes se ha producido a las 8.54 horas de este miércoles, ha precisado el 112.
El ministro de Transportes, Oscar Puente, ha asegurado en su comparecencia ante los medios que un accidente por alcance en la red de alta velocidad ferroviaria, como el que se ha producido este miércoles en Urda (Toledo), es “verdaderamente inverosímil”.
Puente ha señalado a Adif como el principal responsable de la situación, por un error informático producido y haber autorizado la marcha de los trenes cuando no tenía que haber sucedido.
Puente ha señalado directamente a los operarios que autorizaron la marcha del AVE de Renfe que terminó chocando contra un Iryo detenido.
Una decisión que ha calificado de "inexplicable" y que, según su relato, se adoptó pese a que el sistema de seguridad había dejado de funcionar; existía una señal roja y otro convoy ocupaba la vía.
"Un accidente por alcance en la red ferroviaria española es verdaderamente inverosímil", ha señalado el ministro durante su comparecencia desde el centro de control de Adif en Atocha.
Puente ha reconstruido los minutos anteriores al siniestro y ha identificado una cadena de decisiones que, a su juicio, contravenían tanto la reglamentación ferroviaria como los protocolos internos del administrador de infraestructuras.
Según ha concretado, el accidente se produjo aproximadamente a las 8:53 de la mañana, a la entrada de la estación de Huelta, en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
Sin embargo, la secuencia que terminó en la colisión había comenzado unos 23 minutos antes, cuando un fallo informático provocó la caída del sistema de seguridad LZB en un tramo de la infraestructura.´´
el AVE recorrió aproximadamente 25 kilómetros entre la autorización de salida y el impacto contra el Iryo.
Transcurrieron entre 15 y 17 minutos, durante los cuales, según el ministro, los responsables del centro de control tuvieron margen para detectar la situación y rectificar las instrucciones.
"Es evidente que en el Centro de Control primero toman la decisión de la reanudación y después tienen un tiempo más que suficiente para constatar el error y no lo resuelven. Eso es lo que sucede", ha afirmado.
Puente ha reconocido que todavía se desconoce la velocidad exacta a la que circulaba el tren en el momento del accidente, aunque ha precisado que en ese tramo se pueden alcanzar los 200 kilómetros por hora.El ministro ha explicado que ha podido asistir a una reconstrucción técnica del accidente, conocida en el sector ferroviario como moviola, y escuchar parte de las grabaciones de las comunicaciones entre los maquinistas y los responsables de circulación.
Según ha relatado, al escuchar las conversaciones con otros trenes detenidos por la caída del LZB, los técnicos han comprobado que otro controlador también dio instrucciones equivocadas para reanudar la circulación.
"Es el maquinista de uno de los trenes el que corrige al Centro de Control y le dice: 'No puede ser marcha normal, tiene que ser marcha a la vista'", ha explicado Puente.
Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) han interrogado al operario del centro de control que regulaba el tráfico de la línea del AVE Madrid-Sevilla en el momento en el que se produjo el accidente entre dos trenes que, por el momento, ha dejado 64 víctimas mortales.