El absentismo laboral le cuesta 2.467 millones en 2025 a economía de Castilla y León
En 2025, el absentismo laboral le ha costado a la economía castellano leonesa 2.467 millones de euros.
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The Adecco Group Institute, el centro de estudios y divulgación de The Adecco Group, ha publicado hoy la decimo quinta edición del Informe Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo.
El estudio analiza periódicamente la evolución del absentismo en España y sus principales causas, con el objetivo de aportar claves para prevenirlo, gestionarlo y, cuando sea necesario, controlarlo de forma adecuada.
Como ya se adelantó hace unas semanas, en 2025 la tasa media de absentismo en España alcanzó el 7,6 por ciento de las horas pactadas, máximo histórico de la serie y 0,34 puntos porcentuales por encima de 2024.
El componente de incapacidad temporal explica la mayor parte del fenómeno, pues representa cerca del 78 por ciento del absentismo total y alcanza una tasa del 5,95 por ciento, también máximo de la serie.
Traducido a euros, el absentismo costó a la economía española 59.109 millones de euros el pasado año.
La cifra crece un 11,7% sobre 2024 y casi duplica la de 2019 (30.171 millones), reflejando tanto el aumento de la tasa como el encarecimiento del coste laboral.
Por todo ello, el informe constata que España afronta 2026 con el absentismo en niveles históricamente elevados, como también se podrá ver en el avance del primer trimestre de 2026, que recoge el análisis.
Para Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute, el problema del absentismo requiere mirar más allá de las bajas laborales pues son muchas las causas profundas detrás de esta alta tasa: envejecimiento de la población activa como algo estructural y no coyuntural, el cuidado de la salud mental de manera reactiva y no preventiva, una mayor duración de los procesos de incapacidad temporal por la presión sanitaria creciente (saturación de la atención primaria, listas de espera mayores…), la persistencia de condiciones físicas exigentes en determinados sectores, y una coordinación insuficiente entre sistema sanitario, mutuas y empresas.
Para Arcas, “la elevada tasa de absentismo observada en 2025 (y avance de 2026) debe interpretarse como el resultado de una interacción compleja entre factores empresariales, demográficos, sanitarios y organizativos. La mejora de la productividad y la reducción sostenible del absentismo exigirán un enfoque integral que incluya reformas en la gestión de los servicios públicos de salud, una mayor coordinación institucional y una apuesta decidida por la prevención y la salud laboral. Sólo así será posible abordar un problema que ya se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales de la economía española”.
El absentismo por autonomías
Por comunidades autónomas, el País Vasco, Canarias y Cantabria registraron las tasas más altas de absentismo en 2025, todas ellas con un 9,6% de media. En términos interanuales, el mayor incremento entre estas tres comunidades se produjo en Cantabria, con +1,3 p.p. (que además vive el mayor incremento de todo el conjunto autonómico), seguida de Canarias, con +0,6 p.p., y el País Vasco, con +0,2 p.p.
En el extremo opuesto se sitúan Baleares, con la tasa más baja, aunque crece ligeramente, del 6,2% (+0,3 p.p. interanuales), seguida de la Comunidad de Madrid, con un 6,6% (+0,3 p.p.), y La Rioja, con un 6,7% (-0,3 p.p.).
En el caso de Castilla y León, su tasa fue la octava más reducida, con un 7,6%, a pesar de crecer interanualmente una décima.
Como novedad, el presente informe también analiza el absentismo en términos de coste. En este sentido, las comunidades autónomas donde el absentismo tiene un mayor impacto económico fueron Cataluña, con 11.557 millones de euros; la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones; y Andalucía, con 7.410 millones.
Por el contrario, los menores costes se registraron en La Rioja, con 332 millones de euros; Cantabria, con 838 millones; y Extremadura, con 839 millones.
En el caso de Castilla y León, el coste del absentismo en 2025 alcanzó a 2.467 millones de euros.
El absentismo por sectores
El análisis por sectores confirma que en 2025 la industria es la actividad con mayor tasa de absentismo en nuestro país, con un 8,18%, seguida por los servicios, con un 7,62%, y, a cierta distancia, por la construcción, con un 6,25%. Los tres sectores registran aumentos respecto a 2024: +0,34 puntos porcentuales en la industria, +0,33 p.p. en los servicios y +0,43 p.p. en la construcción, en línea con el incremento del conjunto nacional, que pasa del 7,27% al 7,61%.
Respecto al coste del absentismo, los servicios concentran el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros en 2025, seguidos de la industria, con 11.087,9 millones, y la construcción, con 2.924,6 millones.
En comparación con 2024, el coste aumenta un 13,12% en los servicios, un 16,21% en la industria y un 11,04% en la construcción.
En el conjunto nacional, el coste del absentismo asciende a 59.108,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 11,67% respecto al año anterior.
El absentismo en las actividades económicas
Al analizar el absentismo por divisiones de actividad, el informe permite identificar las ramas con mayores niveles de ausencia laboral en 2025. La tasa más elevada corresponde a “Actividades postales y de correos”, con un 13,0%. A continuación, se sitúan “Servicios de edificios y jardinería”, con un 12,5%, y “Actividades de juego y apuestas”, con un 12,2%
Por otro lado, las tasas más bajas se registran en “Actividades relacionadas con el empleo”, con un 3,0%, seguida de “Actividades jurídicas y de contabilidad”, con un 3,7%. A continuación, se sitúan “Edición”, “Actividades inmobiliarias” y “Programación y consultoría informática”, todas ellas con una tasa del 4,0%.
Salud mental y absentismo laboral
La salud mental se consolida como uno de los grandes vectores del absentismo laboral.
Según el informe, es ya la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera por duración media. Las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años.
El informe advierte de que las bajas motivadas por problemas de salud mental presentan una probabilidad de cronificación superior a las de causa física. Una baja por trastorno mental dura, de media, entre dos y cuatro veces más que una baja por causa física, lo que explica su peso en el coste total del absentismo, aunque no sea la primera causa por número de episodios.
Dentro de este contexto, el burnout gana peso como fenómeno asociado al estrés laboral crónico en un momento de transformación marcado por la inteligencia artificial.
El informe apunta que la tecnología puede ayudar a reducir cargas repetitivas, pero también generar nuevos factores de presión si se implanta sin acompañamiento, formación y una gestión adecuada del cambio.
Además, tiene un impacto sobre el presentismo, una dimensión que las estadísticas oficiales no recogen.
El trabajador acude a su puesto, pero rinde por debajo de su capacidad habitual por un problema físico o psicológico. En este sentido, el informe sitúa la prevención, la detección temprana, el acompañamiento en la reincorporación y la gestión de los riesgos psicosociales como elementos clave para abordar el fenómeno.