UGT Soria denuncia el "grave deterioro" del autobús urbano de Soria
FeSMC UGT Soria ha denunciado públicamente el "preocupante" estado en el que se encuentra la flota del servicio de autobús urbano de Soria, una situación que está afectando tanto a la calidad del servicio como a la seguridad y que, en los últimos días, ha provocado que algunas líneas no hayan podido iniciar o terminar su recorrido debido a averías mecánicas.
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La denuncia llega este martes, tras retomarse el servicio de autobuses de la línea 4, suspendido en la jornada anterior.
El sindicato ya advirtió hace meses de que esta situación iba a producirse si no se actuaba a tiempo.
Precisamente por ese motivo, los trabajadores convocaron una huelga el pasado mes de marzo, asumiendo el riesgo que supone cualquier conflicto laboral: pérdida de salario, desgaste personal y la incertidumbre que siempre acompaña a una movilización.
No lo hicieron por un interés económico, sino para reclamar un mantenimiento adecuado de los vehículos y garantizar un servicio público de calidad para la ciudadanía.
Aquella huelga fue desconvocada tras alcanzar un acuerdo con la empresa, que se comprometió, entre otras cuestiones, a remitir informes periódicos sobre el mantenimiento de los vehículos y a mejorar diferentes aspectos relacionados con la conservación de la flota.
Sin embargo, UGT Soria ha apuntado en un comunicado que la realidad demuestra que el problema persiste.
Los autobuses continúan presentando un importante deterioro y, según han denunciado los propios trabajadores, en numerosas ocasiones las reparaciones se realizan de forma provisional e improvisada, recurriendo incluso a soluciones tan precarias como la cinta americana para mantener vehículos en circulación.
A esta situación se suma la incertidumbre sobre la nueva concesión del servicio.
Mientras no se adjudique el nuevo contrato, previsiblemente hasta el próximo mes de octubre, no está prevista la incorporación de nuevos vehículos, por lo que resulta imprescindible que la empresa concesionaria garantice un mantenimiento riguroso de la flota actual.
FeSMC UGT ha trasladado un mensaje muy claro a la ciudadanía: los conductores no son responsables de esta situación.
"Son precisamente quienes, desde hace meses, vienen alertando de las deficiencias de los vehículos y quienes dieron un paso al frente para intentar evitar que el servicio llegara al estado actual", ha señalado.
Además ha exigido que se adopten de manera inmediata las medidas necesarias para garantizar un mantenimiento adecuado de los vehículos mientras llega la nueva concesión y evitar que la ciudadanía siga sufriendo un deterioro continuo del servicio.
Los trabajadores ya hicieron su parte cuando decidieron movilizarse para defender un transporte público seguro y de calidad. Hoy los hechos les dan la razón.