Marta Pérez: "todo ha salido muy redondo"
Marta Pérez ha sido una de las protagonistas del atletismo español en los Juegos Olímpicos de Tokio. La atleta soriana nos cuenta sus sensaciones tras regresar de la cita olímpica. Y sus próximos retos. Lo hace, como siempre, con una sonrisa.
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Soriana de 28 años, Marta Pérez se ha convertido en una de las sensaciones del atletismo español en los Juegos Olímpicos de Tokio, su primera cita olímpica. Su capacidad de progresión y recuperación en una prueba tan competitiva como el 1.500 metros y su espontaneidad para explicar sus sensaciones, ha cautivado a más de un aficionado al deporte.
- ¿Como ha recibido estar en la primera planta del atletismo español?
- Bien, es verdad que si he tenido más repercusión de lo que ha habido en cualquier otro campeonato. Ni en el Europeo de cubierto de este año ni en ninguno de los anteriores que había corrido. También es verdad que he subido un poco el nivel en mi competición. Al haberlo hecho bien, hay está la repercusión. Yo tranquila. Al final es como el boom del momento, pero luego te vuelves a casa y todo sigue bastante normal
- Lo que admiran muchos aficionados al deporte, aparte de las marcas y progresión demostrada en Tokio, es la espontaneidad con la que se ha manifestado en Tokio ¿No se muerde la lengua nunca?
- Sí, he disfrutado mucho este campeonato; iba con ganas de eso pero además me ha salido bien y se ha transmitido mucho. Es verdad que exteriorizo mucho mis emociones. Y cuando estoy enfadada se me nota mucho, pero cuando no, se me nota que estoy muy contenta. Creo que hace que transmita muy bien lo que siento en cada momento. Como las emociones han sido buenas, las he transmitido. Y al final la gente lo que quiere es pasárselo bien. Creo que la gente ha disfrutado viéndome al llegar a la semifinal, que estaba eufórica, o incluso el otro día en la final, que estaba muerta de cansancio pero la gente desde su casa lo veía. Ha hecho que conectasen un poco conmigo.
- ¿Soñó antes de viajar a Tokio con meterse en la final?
- El otro día le decía a mi entrenador Antonio Serrano es que ni en mis mejores sueños me imaginaba esto. No descartaba la final, porque estaba ahí y es ir carrera a carrera y tenía la posibilidad porque sabía que estaba en forma. Pero sabía que era difícil. El otro día estaba repasando una entrevista que me hicieron y me preguntaban que tenía que conseguir para llevar a la final de Tokio. Y conteste que hacer las dos mejores carreras de mi vida antes. Y es que salieron! No descartaba la posibilidad pero necesitaba hacer las dos mejores carreras de mi vida. Todo ha salido muy redondo. Llegaba muy en forma a Tokio pero además las carreras fueron buenas y creo que corrí bien tácticamente y también alguien salió a tirar y me benefició. Todo funcionó. Además de que estuve en la final, hice una marca con la que no soñaba volver de estas olimpiadas. Eso también suma a que esté contenta.
- Para conseguir marcas hay que entrenar mucho ¿No tenía pistas durante los entrenamientos de que podía hacerlo?
- Tanto no. Sabía que estaba en forma y sabía que estaba para marca y es verdad que tenía mi marca personal de 2018. He entrenado desde 2018 mucho tiempo y estaba entrenando bien. este año, estos dos últimos meses, estaba entrenando muy bien. Ya desde que estuve en Sierra Nevada en abril, me encontraba bien. Me hacían las entrevistas y me decían que cómo estaba y contestaba que estaba muy en forma pero no me ha salido la marca porque las carreras que he hecho son como son. Igual me esperaba un 4:02 o 4:03, pero para 4:00 pensaba que tenía que entrenar mucho más. Es verdad que estoy entrenando muy bien, pero no tenía las referencias de esa marca.
- Se ha quedado a poquisimo, un segundo, para ser la mejor marca española en 1.500 metros en toda la historia...
- El récord es 3.59.51, me parece. No asusta sino que motiva mucho. Siempre he dicho que me gustaría en el 1.500 bajar de cuatro minutos, que es una barrera mental y que tenía como un objetivo como sueño y ahora, casi sin darme cuenta, estoy ahí. Pero tampoco lo he hecho y al final es fácil decir que si has hecho ese tiempo en Tokio a la siguiente bajas de cuatro minutos. En 2018 también hice 4:04 y en junio y en abril y decían que en agosto iba a correr en 4:02, pero han pasado tres años. Se tiene que dar la carrera, el momento, la situación, que a tí te salga todo y que estés en un pico de forma buenísimo. En el deporte que salga todo tan bien es difícil. Voy a correr ahora un par de carreras más, pero no es la final de unos Juegos Olímpicos y no es la misma motivación.
- ¿Cómo se afronta una primera final en los Juegos Olímpicos? ¿Mirabas de reojo a las rivales?
- Creo que gran parte de que me hayan salido bien los Juegos es como los he afrontado. No he estado nunca, pero sí que es verdad que no soy novata en esto; he estado en dos mundiales y un europeo. A nivel deportivo sí que tienes herramientas para gestionar ese tipo de carreras. Luego es verdad que trabajo con un psicólogo desde hace muchos años. En 2019 para mi fue un año horroroso y dije que no quería esto: quiero llegar en forma y quiero disfrutar. En los Juegos tenía claro que quería hacer eso. De hecho en la eliminatoria se me ve que ya salgo como si estuviese en una fiesta... Creo que es en la que más nerviosa estuve, porque al final es la carrera más difícil; es la más táctica, es más difícil moverse en la pista, porque no se va tan rápido. Y si te quedas, ya no tienes posibilidad. En la final? Nada. Es lo que puedas correr. Estás en forma porque acabas de correr en 4:02 y en una fiesta de la que formas parte y a mi mis rivales no los tengo miedo, los tengo muchísimo respeto. En la cámara de llamada estoy diciendo que estoy con esta gente compitiendo y estoy disfrutando de estar aquí. Salí a la final feliz como una perdiz antes de correr y muy concentrada y con muchas ganas de hacerlo bien, pero no tenía ansiedad. Estaba con los nervios normales de correr una final de unos Juegos.
- La pena que tiene, a lo mejor, es el no poder recoger un diploma olímpico, que lo ha tenido muy cerca?
- Eso sí que se ha quedado un poco... No lo esperaba en los Juegos, pero cuando pase a la final, me preguntaron en la zona mixta y dije que ya que estaba aquí quería conseguir el diploma. Pero tampoco se me ha quedado como una espina clavada porque corrí todo lo que pude. El último 400 no cambie pero tampoco pinche. Y el último 200 cambie lo que pude y es verdad que pensaba que llegaba a coger a la atleta japonesa, porque venía que estaba pinchando, pero cambio también y no llegué al octavo e hice 4:00. Me parece que es una marca de nivel como para haber estado luchando. Ojalá lo hubiera conseguido. Alguien tiene que ser la primera que se queda sin diploma.
- Correrá otras dos competiciones en los próximos días y luego tocará descansar y planificar la próxima temporada y los objetivos ¿qué puede adelantar?
- Anoche me decía un conocido en Soria: bueno y ahora como lo haces ya hasta París, descansas y preparas París. Y claro es que los Juegos son muy mediáticos pero antes de llegar a Paris me queda todo. Al año que viene, hay un mundial de pista cubierta que para mi es mi primer objetivo ahora mismo. Descanso y lo primero que haya. Y después del mundial de pista cubierta y del mundial al aire, hay un Europeo que para nosotros es muy ilusionante porque tenemos muchas posibilidades de hacerlo bien, de estar más adelante. Y ese es mi objetivo del año que viene. Para París queda mucho. Poco a poco. Mi entrenador Antonio lo clava muy bien y es verdad que llegó a los grandes campeonatos y hago marcas personales, porque planifica muy bien.
- Estamos en un lugar que conoce bien, la dehesa. Aqui empezo su idilio con el atletismo.
- Todo empezo aquí. Por eso me gusta quedar en la dehesa cuando hago las entrevistas. Para mí empezo todo aquí aunque ahora soy muy de pista. Los primeros recuerdos que tengo son el 700 de la dehesa, la vuelta grande, la vuelta pequeña, el 300 que cortaba... me sé todos los circuitos de la dehesa. Es verdad que ha cambiado un poco porque no estaba en bar (el del alto de la dehesa) y pasábamos por medio. Todo empezo aquí y ahora no vengo a correr casi nunca. Me voy a Valonsadero o a la pista. El parque tiene ahora mucha gente pero sigue siendo el sitio donde empece a correr.