El Ayuntamiento sigue adelante con ZBE tras incorporar algunas aportaciones
La Comisión de Servicios Locales del Ayuntamiento de Soria ha dictaminado hoy las alegaciones a la Ordenanza Reguladora de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), avanzando así en la tramitación de un texto que ha incorporado distintas aportaciones realizadas durante el periodo de información pública, pero que no responde a justificación técnica de la misma, como habían solicitado los grupos políticos de la oposición.
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Tras el dictamen de hoy, la ordenanza continuará ahora su tramitación con su paso por el pleno municipal y la correspondiente información pública tras la publicación durante dos meses, manteniendo abierto, según el equipo socialista de Gobierno, un procedimiento que ha combinado desde el inicio información, participación, análisis técnico y adaptación de la normativa.
En total se han recibido 135 alegaciones, aunque una parte mayoritaria corresponde a escritos que reproducen un mismo modelo, por lo que los servicios técnicos han analizado quince planteamientos diferentes, procedentes de grupos políticos, asociaciones empresariales y particulares.
El proceso ha permitido incorporar mejoras concretas a la ordenanza.
Una de las más relevantes, según ha explicado la concejala Ana Alegre, es la inclusión expresa de todos los aparcamientos cuyo acceso queda permitido sin ningún tipo de limitación dentro de la ZBE: Doctrina, Olivo y Mariano Granados-Espolón.
De esta forma, se refuerza la claridad del texto y se despejan dudas sobre la posibilidad de acceder a estos estacionamientos.
También se ha estimado la posibilidad de que las gestiones vinculadas a la ZBE puedan realizarse de forma presencial, además de los canales telemáticos, mejorando especialmente la accesibilidad para aquellas personas con mayores dificultades en el uso de herramientas digitales.
Otro de los cambios relevantes es la incorporación de objetivos anuales para la implantación de puntos de recarga, acompañados de un calendario, criterios de accesibilidad y mecanismos de seguimiento que permitan evaluar su cumplimiento.
Asimismo, se han estimado parcialmente las alegaciones relativas a las actividades de transporte de fondos y gestión de efectivo, ampliando sus garantías, así como las referidas a las compañías de seguridad privada en situaciones de emergencia.
El texto también refuerza las garantías para cualquier futura modificación de la ordenanza.
Se acepta parcialmente la propuesta para que los cambios deban seguir el procedimiento legalmente establecido, eliminando la posibilidad de recurrir a una vía de urgencia mediante resolución.
Otras cuestiones planteadas afectan a regulaciones municipales diferentes y se derivarán a las ordenanzas correspondientes para su análisis y posible adecuación, como ocurre con determinados aspectos de carga y descarga.
Una regulación proporcionada y justificada
Los informes técnicos también responden a aquellas alegaciones que no pueden ser estimadas.
Entre ellas se encuentra la petición de establecer una exención general por empadronamiento, al considerar que supondría un trato diferenciado incompatible con el principio de igualdad recogido en el artículo 19 de la Constitución.
La ordenanza sí contempla, sin embargo, mecanismos de flexibilidad y autorizaciones para circunstancias justificadas vinculadas, entre otras, a seguridad, salud pública, protección civil o necesidades privadas de carácter urgente.
Respecto a las alegaciones que cuestionan la necesidad de implantar una ZBE en una ciudad como Soria, la memoria justificativa recoge los objetivos que sustentan la medida: acelerar la transición hacia una movilidad sostenible, favorecer el comercio y el tránsito peatonal, proteger las condiciones patrimoniales del centro, avanzar en un reparto modal con mayor presencia de vehículos no contaminantes, preservar la calidad del aire y mejorar los espacios verdes.
Soria no está legalmente obligada por población a implantar una Zona de Bajas Emisiones, pero desde el inicio el equipo socialista de Gobierno en el Ayuntamiento ha planteado esta herramienta como una decisión estratégica para preservar la calidad del aire, avanzar hacia modos de desplazamiento más sostenibles y acceder a convocatorias europeas vinculadas a este modelo de ciudad.
La ordenanza se apoya además en un proyecto técnico con objetivos evaluables y cuantificables, entre ellos el seguimiento de contaminantes como PM10, PM2,5, ozono, dióxido de nitrógeno o dióxido de azufre.
El criterio seguido ha sido establecer la regulación mínima imprescindible, buscando la proporcionalidad entre los objetivos perseguidos y las limitaciones establecidas.
Esta filosofía ya estaba presente en la aprobación inicial: la regulación se planteó expresamente como un modelo alejado de esquemas prohibitivos, con exenciones para residentes, actividades económicas, personas con movilidad reducida, servicios públicos y actividades esenciales.
Inversiones europeas que ya se traducen en mejoras para Soria
La Zona de Bajas Emisiones forma parte además de una estrategia de movilidad que ha permitido a Soria captar fondos europeos y convertirlos en inversiones concretas en la ciudad.
El proyecto presentado ya en 2021 vinculaba la ZBE con la pacificación del entorno de la avenida de Navarra, el aparcamiento de Doctrina y la ampliación y conexión de la red ciclista, dentro de una actuación global de 5,2 millones de euros.
De hecho, el acceso a este tipo de financiación europea ha sido uno de los elementos estratégicos de la apuesta municipal por la movilidad sostenible, y actuaciones como el aparcamiento de Doctrina o los nuevos carriles bici están directamente relacionadas con esta hoja de ruta.