Dos mujeres, con trayectorias diferentes y una misma pasión, ganadoras de premios de poesía de Diputación
La última edición de los premios Leonor y Gerardo Diego, convocados por la Diputación de Soria, tienen como ganadores a dos mujeres con sendas trayectorias muy diferentes, separadas por el Atlántico, pero con la misma pasión por la escritura.
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La Diputación de Soria ha dado a conocer hoy a las ganadoras de los Premios Internacionales de Poesía Leonor y Gerardo Diego: Lola Ros Piqueras, natural de Molina de Segura (Murcia) y residente en Coín (Málaga), ha obtenido el Premio Gerardo Diego con ‘Ver crecer el pasto’, mientras que Cristina Gálvez Martos, nacida en Caracas (Venezuela), ha ganado el Premio Leonor con ‘Flora encendida’.
Sus historias reflejan dos caminos distintos hacia la literatura.
Lola Ros Piqueras, de 43 años, ha compaginado la traducción y la enseñanza con una vida ligada al campo, primero como pastora en el Pirineo francés y después como ganadera y quesera en Extremadura.
Su poemario, Ver crecer el pasto, nace de tres experiencias de duelo: la muerte de su padre, los cambios personales que llegaron con la maternidad y el final de su proyecto de vida como pastora y quesera.
La autora estudió Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada y cuenta con formación en la enseñanza del español como lengua extranjera.
Tras su etapa en el campo, donde ejerció como pastora guardando ovejas en el Pirineo francés y haciendo queso e instalarse después en el campo extremeño durante cinco años como ganadera de extensivo y quesera, ha regresado a Andalucía y actualmente trabaja como profesora de francés en la Escuela Oficial de Idiomas de Marbella.
Su premio reconoce una obra que parte de experiencias personales y de una trayectoria vital marcada por la transformación y la búsqueda de nuevos caminos. “Ver crecer el pasto” ha sido el transitar de tres duelos, según la propia autora galardonada: el duelo por la muerte de su padre, quien le metió el gusanillo por el ganado; el duelo por lo que era ella antes de parir a sus hijos y el duelo de su proyecto de ser pastora y vivir de sus quesos.
Desde pequeña ha sido una lectora ávida y curiosa y ha soñado con compartir las cosas que escribe. Ha tardado 43 años en hacerlo, pero, como diría su madre, nunca es tarde.
Por su parte, Cristina Gálvez Martos, licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela, cuenta con una trayectoria consolidada en el ámbito poético.
En 2013 ganó el Concurso para Autores Inéditos de Monte Ávila Editores con Psicopompa y, en 2016, publicó Bicorne, que obtuvo una mención en el VI Concurso Nacional de Poesía. En 2017 recibió una mención honorífica en el Concurso Internacional de Poesía Castello di Duino.
Su obra también ha formado parte de antologías publicadas en Reino Unido, Puerto Rico, Italia, Argentina y Venezuela. En 2019, mientras residía en Uruguay, obtuvo el primer premio de poesía Saúl Ibargoyen con Fauna de cal y el segundo puesto en el Concurso de Narrativa de la Asociación Uruguaya de Escritores.
Ha formado parte de diversos talleres literarios. Se ha desempeñado, a su vez, como tallerista de escritura creativa y ha participado en diversas antologías poéticas, editadas en Reino Unido, Puerto Rico, Italia, Argentina y Venezuela.
En 2019, mientras residia en Uruguay, obtuvo el segundo premio del Concurso de Narrativa de la Asociación Uruguaya de Escritores, así como el primer premio en el concurso Saúl Ibargoyen, organizado por la Casa de los Escritores del Uruguay, con el libro “Fauna de cal”.
Actualmente trabaja como docente de inglés y traductora, y continúa su formación académica en la Universidad Central de Venezuela.