El Moncayo soriano se despide de su corzo blanco
El fotógrafo Carlos Villar, en su perfil “Moncayo Life”, ha certificado la muerte del corzo blanco que en 2019 captó con su cámara en la zona soriana del Moncayo.
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“Tristemente, nos ha dejado "El Blanco" a los 7 años”, ha señalado en su perfil de redes sociales este fotógrafo afincado en las cercanías del Moncayo y con ganas de compartir toda clase de “bichos” que se cruzan por su cámara.
El hallazgo del corcino blanco se produjo en agosto de 2019 en la zona soriana del Moncayo.
Se trata de una anomalía genética muy rara en esa especie que, sin embargo, se relaciona, desde el punto de vista literario, con la leyenda que Gustavo Adolfo Bécquer situó en estas tierras y que ha dado nombre a un conocido restaurante a las puertas del monasterio de Veruela.
“Siempre nos pareció un animal mágico. Hace años, Bécquer escribió la leyenda de La corza blanca, que habitaba en el Moncayo. Años después tuvimos la oportunidad de encontrarnos con nuestra propia versión de aquella historia. De vez en cuando íbamos a verlo. Lo vimos crecer, cambiar con las estaciones y aprender a vivir con esa condición tan especial. Simplemente observándolo, nos enseñó muchísimo sobre los corzos y sobre la naturaleza”, ha señalado Villar en su perfil.
En los últimos meses ha asegurado que empezó a notar que algo no iba bien y finalmente ha muerto por una enfermedad.
“No pensamos que fuera a vivir tanto, pero los cazadores de los pueblos de alrededor lo respetaron y lo dejaron vivir, así que hemos podido disfrutar de él durante todos estos años”, ha señalado.
“Nos quedamos con la suerte de haberlo conocido, de haber seguido su historia durante estos años y de haber compartido un pequeño pedazo de su vida”, ha reiterado.