Sarnago desvela ganadores de III concurso literario Abel Hernández
El murciano Francisco Puche Díaz ha obtenido el primer premio de la tercera edición del concurso literario Abel Hernández, promovido por la asociación Amigos de Sarnago, con el relato “No quedará nadie”.
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La Asociación Amigos de Sarnago ha dado a conocer el fallo del jurado del III Concurso Literario Abel Hernández, una convocatoria que en esta edición ha reunido 181 relatos procedentes de 12 países, confirmando la consolidación de un certamen que se ha convertido en una referencia cultural vinculada al mundo rural, la memoria y la despoblación.
La propuesta de este año invitaba a los participantes a escribir un relato breve, de menos de 300 palabras, inspirado en una fotografía de una antigua ventana de pajar de Sarnago.
A partir de esa imagen, cargada de simbolismo, llegaron textos desde distintos puntos de España y de países como Argentina, Cuba, Venezuela, Colombia, Chile, México, Perú, Ecuador, Brasil, Bolivia y Francia.
De los 181 relatos recibidos, 131 procedían de España, lo que representa el 72 % del total, mientras que los 50 restantes llegaron desde otros once países, confirmando la dimensión internacional que ha alcanzado el concurso
El jurado, compuesto por Abel Hernández, María del Mar del Rincón, Pepe Alfaro y Ana Laura de Diego, y actuando como secretario, con voz pero sin voto, el presidente de la Asociación Amigos de Sarnago, José Mari Carrascosa, acordó por unanimidad conceder los siguientes galardones:
El Primer Premio, dotado con 400 euros, trofeo y un ejemplar del libro “Historias de la Alcarama” de Abel Hernández, ha sido concedido a Francisco Puche Díaz, de Murcia, por su relato “No quedará nadie”.
El jurado destacó la fuerza poética y la verdad emocional de una obra que da voz a un anciano que regresa a Sarnago para reencontrarse con la tierra y con una forma de vida que se desvanece.
A través de imágenes de gran intensidad literaria, el relato reflexiona sobre el desarraigo, la despoblación y la ausencia de relevo generacional en muchos pueblos de la España rural.
El Primer Accésit, dotado con 150 euros, trofeo y libro, ha recaído en Adela Blanes Restoy, de Granada, por su relato “El vuelo del azabache”.
El jurado valoró especialmente la riqueza poética y la ambición literaria de un texto que entrelaza memoria, paisaje y pertenencia, convirtiendo la ruina en símbolo de resistencia y esperanza.
El Segundo Accésit, también dotado con 150 euros, trofeo y libro, fue para Jesús Vasco Pérez, de Barakaldo, por su relato “Remembranza de un pasado”.
La obra constituye un homenaje a la memoria de los pueblos y a quienes trabajan por conservarla, evocando la vida que un día existió tras las piedras y ventanas que todavía permanecen en pie.
Asimismo, y de acuerdo con las bases del concurso, el jurado acordó reconocer como socios finalistas a:
* Félix Esáin, por el relato “Cuando el sol se pone”.
* María Josefa Moreno León, por el relato “Viendo pasar la vida”.
Ambos recibirán un premio de 50 euros y trofeo
### Una ventana abierta a la literatura y al mundo rural
El jurado quiso destacar la calidad general de los textos presentados y el compromiso de los participantes con la memoria del mundo rural.
Muchos de los relatos han encontrado en la ventana propuesta como tema una poderosa metáfora desde la que reflexionar sobre el paso del tiempo, la pérdida, el arraigo, la esperanza y la recuperación de los pueblos.
Desde la Asociación Amigos de Sarnago se valora muy positivamente la respuesta obtenida en esta tercera edición. El concurso continúa atrayendo autores de muy diversos lugares y sensibilidades, demostrando que los temas vinculados a la despoblación, la identidad rural y la memoria colectiva siguen despertando un profundo interés entre los escritores.
La entrega de premios tendrá lugar durante la próxima Semana Cultural de Sarnago, prevista para el mes de agosto, en una fecha que será comunicada próximamente a los galardonados.
Con esta tercera edición, el Concurso Literario Abel Hernández reafirma su objetivo de rendir homenaje al escritor y periodista que le da nombre y de contribuir, desde la literatura, a mantener viva la memoria de nuestros pueblos y de quienes los habitaron.