Despejado
El tiempo
Hoy, 16 °C
Portada

Muriel de la Fuente recuerda a Romualdo Sancho un siglo después del homenaje de sus alumnos

Muriel de la Fuente ha querido recuperar la memoria de su maestro Romualdo Sancho en un emotivo encuentro con descendientes de sus alumnos que emigraron a Buenos Aires cuando se cumplen cien años del homenaje celebrado en su honor en 1926.


 

El pasado mes de septiembre tuvo lugar en el Ayuntamiento de Muriel de la Fuente un sencillo acto en conmemoración del centenario del homenaje ofrecido a Romualdo Sancho Lagunas por sus ex alumnos emigrados a Argentina y a Cuba, el 1 de octubre de 1926, con motivo de su jubilación

En 1926 un grupo de ex discípulos quisieron demostrarle su gratitud y cariño por la excelente labor que, como maestro de primera enseñanza, había llevado a cabo durante 47 años en los que ejerció la docencia en la escuela de esta población. Sus valores éticos y sus enseñanzas les habían ayudado a labrarse un futuro más próspero al otro lado del Atlántico.

Deseaban que su memoria fuera un referente moral y educativo para las futuras generaciones y encargaron, a un reconocido escultor valenciano, una placa conmemorativa con su busto en mármol blanco que fue situada en la fachada del Ayuntamiento.

Igualmente le hicieron entrega de un pergamino ilustrado con el nombre de todos los discípulos participantes, que debería ser enmarcado y colocado en la escuela. Fue además un día importante para el pueblo, la celebración de una gran fiesta popular con volteo de campanas, gaiteros, discursos, poemas y regalos para niños y mayores, a la que acudieron también numerosos vecinos de los municipios cercanos.

Algunos de sus ex alumnos, como los hermanos Mallo, promotores del homenaje, viajaron desde Buenos Aires para compartir con su maestro aquel día tan señalado.

Celebración del centenario del homenaje

La tarde del 17 de septiembre pasado, el Ayuntamiento de Muriel de la Fuente organizó un sencillo acto para conmemorar el centenario del homenaje celebrado en 1926 y realizar un encuentro con Gonzalo Dobrot Mallo, nieto de Agapito Mallo y director del prestigioso centro educativo Washington School en Buenos Aires, quien había comunicado su deseo de honrar la memoria de don Romualdo.

En primer lugar, intervino el alcalde, Enrique del Prado, quien dio la bienvenida a los asistentes y entregó una placa conmemorativa a Gonzalo, agradeciéndole a él y a su familia el haber mantenido viva la estela educativa del maestro durante tanto tiempo, y lamentó que la escuela de Muriel de la Fuente permaneciese cerrada desde los años noventa del siglo pasado.

Seguidamente, Gonzalo Dobrot expuso las razones por las que había emprendido el mismo viaje que su abuelo y sus dos hermanos en 1926.

Don Romualdo había sido una figura crucial en su familia desde el momento en que animó a su abuelo, casi cuando era un niño (su padre había fallecido), a buscar un futuro mejor y a perseguir sus sueños. Además, le había dado la fuerza necesaria para confiar en sí mismo. 

Fue él quien transmitió a su madre, Mercedes Mallo, la importancia de la educación. Por este motivo, Mercedes decidió hacerse maestra. Unos años más tarde, Don Romualdo fue uno de los inspiradores del importante centro educativo Washington School, que Mercedes fundó en Buenos Aires en 1950 y que, en la actualidad, lidera Gonzalo.

A continuación, hizo también entrega de una placa conmemorativa al Ayuntamiento en nombre del Washington School y la fundación Mercedes Mallo recordando que su abuelo nunca se olvidó ni de su maestro, ni de su querido pueblo y que en la distancia siempre los había tenido presentes.

Para finalizar, cuatro personas asistentes al acto recitaron con sentimiento fragmentos de un poema compuesto y declamado en 1926 por su autor, el ex alumno Eustasio Pérez.

Al encuentro asistieron vecinos de Muriel de la Fuente y de algunos pueblos cercanos que escucharon con emoción el testimonio de Gonzalo. También pudieron conocer la figura de don Romualdo a través de una exposición fotográfica y una muestra de sus libros y manuscritos. Muchos de ellos desconocían la importancia que había tenido durante casi 50 años en la formación de los niños del pueblo y en la vida municipal. Fue una persona sencilla, austera, apreciado por su bondad y admirado por su inteligencia.

Interesado en todas las ramas del saber, llegó a reunir una importante biblioteca y consideraba que la educación debía de ser el motor para transformar aquella sociedad empobrecida económica e intelectualmente.

En sus manuscritos se refería a la precaria situación de la escuela y de los maestros: estaba convencido de que era necesaria una profunda renovación de los métodos pedagógicos, siguiendo los principios de la Institución Libre de Enseñanza.

El Ayuntamiento de Muriel de la Fuente ha subrayado en un comunicado que el homenaje fue una tarde llena de emociones.

"La memoria de don Romualdo, un siglo después de su muerte, sigue viva a ambos lados del Atlántico. La educación y la transmisión de unos sólidos valores humanos a las generaciones futuras es el referente común que los une", ha resaltado.

Sección: provincia

Subsección: pinares

Id propio: 103189

Id del padre: 85

Vista: article

Ancho página: 0

Es página fotos: 0

Clase de página: detalle