Duruelo de la Sierra ronda el martes de carnaval
La ronda popular de Duruelo de la Sierra ha vuelto a recorrer sus calles en el Martes de carnaval, manteniendo una tradición muy querida en este pueblo de Pinares, el primero que ve cruzar el río Duero desde Urbión.
Primeras jornadas de Caza y Pesca de la comarca Pinares Urbión en Salduero
Se han cumplido las previsiones meteorológicas y para la hora del inicio de la ronda, las dos de la tarde, las lluvias han desaparecido, facilitando el recorrido desde la plaza de la Carta Puebla por diferentes calles de Duruelo de la Sierra.
En marcha o en varias paradas en el recorrido, se han entonado las popular cancioncillas, algunas de ellas ya conocidas (“carnavales, carnavales/ cuanto tardaís en venir / para ver a los borrachos / de la taberna salir”) y otras nuevas (“las nuevas generaciones / que se olviden de la IA / siempre ha habido días tontos / y tontos todos los días”) y otras referidas al tren de borrascas (“los muchachos de la Amparo / tendrán que cambiar de oficio / que con este temporal / no sacan ni un beneficio/ o “y llueve sobre mojado / el Duero se ha desbordado / y el pueblo de Salduero / otra vez que se ha inundado”) y otras de temática local (“No pedimos que lo sea / igual que la Castellana / pero no caben más baches / en polígono Santa Ana” o “En el barrio el Berrocal / tenemos una avería / y la gente se pregunta / si se arreglará algún día”)
La ronda popular de Duruelo han vuelto a tener además como protagonistas a los mayores y motriles, encargados de dirigir a los vecinos y visitantes por el recorrido oficial y dándoles varazos o cintazos si se despistan.
Los motriles, con cinto en mano, gorra típica y camisa sin mangas, han sido Roberto Martín, Saúl Vicente, Hernán la Orden, Pablo Jacobo Martín, Samuel San Quirico, Sergio Martín y Víctor Asenjo.
Los mayorales, ataviados con el tradicional traje de carreteros y la vara, se han encargado de coordinar estos actos tradicionales. Han sido Miguel Martín y David Vicente.
Después de la ronda, los participantes han compartido una comida de hermandad en la que la tradición marca el menú: ajo carretero y carne asada.
Tras la comida, los niños han tomado el relevo de la fiesta con la pedida de la 'Vaca flaca', una tradición en la que los durolenses más jóvenes acuden por las casas pidiendo aguinaldo vestidos con disfraces