Pastelería Moraga, casi cuatro décadas endulzando la vida en El Burgo de Osma
Una tienda es un servicio público de primera necesidad en el mundo rural y los vecinos valoran, por lo general, la disponibilidad de tener a mano establecimientos comerciales que dan un servicio imparable. Bien lo sabe Pastelería Moraga, todo un referente endulzando a El Burgo de Osma, durante casi cuatro décadas.
Los alumnos de la Universidad Santa Catalina visitan exposición “Petrus Episcopus Oxomensis"
El comercio rural es imprescindible para la supervivencia de los pueblos porque son parte del interés turístico, cultural y social.
La Diputación de Soria, con financiación de la Junta, está en plena campaña para apoyar al comercio rural y resaltar la labor a todos, vecinos y turistas, la labor social que cumplen los comercios en el mundo rural y que en ocasiones no es suficientemente valorada.
En el número 3 de la calle Mayor de El Burgo de Osma, la pastelería Moraga abrió sus puertas en 1990 y acaba de cerrarlas por jubilación de su propietaria, Piedad Soria.
Ni más ni menos que 36 años de servicio en pleno centro de la VIlla Episcopal para endulzar la vida a miles de personas que han acudido a degustar sus dulces clásicos y tradicionales.
Piedad Soria abrió la pasteleria hace casi cuatro décadas junto a su marido, Antonio Moraga, natural de Quintanas Rubias de Abajo y pastelero de formación, fallecido hace unos años. Sin relevo generacional, Piedad ha decidido dar por terminada la trayectoria de este establecimiento comercial.
Un pastel, una tarta de encargo o una tarta de boda para una celebración, unos dulces artesanos, la bollería y los hojaldres, unas pastas, unos bombones, un desayuno o una merienda en la cafetería, o unas especialidades sorianas son algunos de los placeres para el paladar que se puede llevar uno a la boca y disponer a mano de una pastelería y obrador de proximidad, artesana y con buen producto, marca la diferencia.
Con décadas de experiencia, ha ofrecido en este tiempo dulces elaborados con recetas tradicionales y los mejores ingredientes, siguiendo siempre el legado del maestro Moraga.En el obrador, cada tarta, pastel y dulce ha sido preparado con dedicación y cariño, reflejando la esencia de nuestra tierra. Su especialidad ha sido la tarta costrada, una delicia única que ha conquistado los paladares de quienes les han visitado.
Esta tarta ha combinado lo mejor de dos mundos: la textura crujiente del hojaldre caramelizado y el sabor suave de una crema pastelera hecha con vainilla natural o Nata con que ha rellenado cada capa de hojaldre.
Ya sea para un evento especial, un regalo dulce o simplemente para disfrutar de un buen café acompañado de sus pasteles, en Pastelería Moraga se ha podido encontrar el sabor auténtico de la repostería soriana.