The Flying Rebollos llega a Almazán con nuevos temas y tres décadas de rock and roll
The Flying Rebollos llegan este sábado 19 de septiembre a Almazán donde actuarán en la sala Maneras de Vivir con un directo que combinará el rock and roll de sus dos primeros discos con las nuevas canciones que formarán parte de su próximo trabajo.
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La banda de Portugalete, de nuevo en activo desde 2024, ha comenzado ya a mostrar los primeros temas de esta nueva etapa mientras continúa trabajando en el que será el tercer álbum de su carrera. Las puertas se abrirán a las 21.00 horas y las entradas están disponibles de forma anticipada en Woutick.
The Flying Rebollos han comenzado a incorporar material nuevo a sus directos. En 2026 han dado a conocer Iosune y Ernesto y Me acuerdo del Li, dos canciones que anticipan el que será su tercer trabajo discográfico y que recuperan el rock and roll directo que ha acompañado al grupo desde sus orígenes.
La historia de The Flying Rebollos comenzó en Portugalete a principios de los años noventa.
Tras una primera maqueta, Me vi a matá, la banda publicó en 1993 Verano de perros, su primer álbum, con canciones como Modesta, Sinvergüenza o el tema que daba nombre al disco. Aquel trabajo empezó a situar al grupo dentro de una escena de rock que vivía entonces uno de sus momentos de mayor efervescencia.
En sus primeros discos participaron además algunos de los nombres que marcaron el rock español de aquella década. Fito Cabrales colaboró ya en Modesta, incluida en Verano de perros, mientras que Iñaki ‘Uoho’ Antón produjo en 1997 su segundo álbum, Esto huele a pasta.
En ese trabajo, Fito y Robe Iniesta pusieron sus voces en Mis amigos, uno de los temas más conocidos de la banda.
Esto huele a pasta consolidó un repertorio del que salieron algunas de las canciones que han permanecido más estrechamente asociadas a The Flying Rebollos, entre ellas Cuatro acordes y la propia Mis amigos. Un sonido construido desde el rock and roll, con presencia del blues y el rhythm and blues, que acompañó al grupo durante una década en la que recorrió escenarios de toda España.
A finales de los noventa, The Flying Rebollos decidieron dejar el grupo.
Sus integrantes mantuvieron la amistad y continuaron vinculados de distintas formas al mundo del rock hasta que, en otoño de 2023, comenzaron a plantearse volver a tocar juntos.
En la primavera de 2024 retomaron los ensayos y el reencuentro terminó convirtiéndose en el inicio de una nueva etapa.
Núcleo inicial
La formación conserva prácticamente el núcleo que grabó aquellos dos primeros discos: Txus Alday y Gorka Bringas continúan a las guitarras, Xabi Goikoetxea al bajo, Edorta Arostegui a la voz y Lalo ‘Sugar’ Fandiño a la armónica. Koki Chamorro ocupa actualmente la batería en sustitución de Polako.
El regreso tampoco se quedó únicamente en recuperar las canciones de los noventa. The Flying Rebollos han vuelto al estudio para grabar su tercer disco en Groove Estudios, en Portugalete, con Félix Landa en la producción y Álvaro ‘Groove’ en la parte técnica. Un nuevo trabajo del que ya han empezado a adelantar canciones en sus conciertos y con el que la banda prolonga, más de dos años después de volver a reunirse, esta segunda etapa sobre los escenarios.
El concierto de este sábado en Almazán permitirá así recorrer las dos vidas de The Flying Rebollos: la de Verano de perros y Esto huele a pasta, y la de una banda que ha vuelto a escribir, grabar y hacer rock and roll.
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