Almazán recrea la corte de Alfonso de la Cerda
Almazán vuelve a recrear su historia este fin de semana y lo hace mirando a la corte de Alfonso de la Cerda, apodado “el desheredado”.
Almazán programa el domingo un concierto de música country
El Ayuntamiento adnamantino ha preparado un programa que se extiende durante todo el fin de semana y, entre otras actividades, se recreará la entrada del infante en la Villa de Almazán, por la puerta del Mercado, con posterior recorrido hasta la plaza Mayor, donde se recreará el alzado de pendones.
Alfonso de la Cerda fue el hijo mayor del infante Fernando de la Cerda y de su esposa Blanca de Francia y nieto de Alfonso X de Castilla.
Continuador de la Casa de la Cerda, heredera de la monarquía castellana durante el siglo XIII, fue aspirante según algunas fuentes y otras apuntan a haber sido coronado en Sahagún y Jaca.
Su abuelo el rey Alfonso X de Castilla lo había designado su sucesor, ya que en su testamento estableció la división de los reinos entre sus hijos: Sancho heredaría Castilla y Alfonso heredaría León.
Pero los partidarios de Sancho no respetaron este testamento.
A su muerte en 1284 (Alfonso tenía entonces sólo catorce años) el trono fue usurpado por su tío Sancho, quien reinaría como Sancho IV de Castilla.
En septiembre de 1288 el rey Alfonso III de Aragón liberó a Alfonso de la Cerda y lo proclamó rey de Castilla y de León, en Jaca.
A pesar de este apoyo del rey de Aragón, Alfonso no pudo recuperar el trono, y el nuevo rey de Aragón, Jaime II dejó aparcado el asunto en el Tratado de Monteagudo (1291)
En febrero de 1296, Jaime II lanzó el ultimátum a Castilla, y comenzó los preparativos de guerra.
En la primavera de 1296 se produjo la invasión de Castilla por dos ejércitos aragoneses.
Uno encabezado por Jaime II se encargaba de la ocupación del reino de Murcia que no completaría hasta 1300, y mientras, el otro ejército aragonés, en el que se encontraba el infante Pedro de Aragón y Alfonso de la Cerda, entró en Castilla por Almazán y Monteagudo.
En San Esteban de Gormaz se encontraron con las tropas del infante Juan y otros nobles partidarios de Alfonso de la Cerda, entre ellos Juan Núñez de Lara que esperaba recuperar el señorío de Albarracín.