¿Paletada, nepotismo o corrupción?
Ricardo Mínguez ha dirigido esta carta al director tras sentirse sorprendido y alarmado por el triunfal anuncio municipal de la próxima colocación de una escultura monumental sobre la fiesta soriana de La Saca en El Espolón. En la carta apunta las mínimas observaciones ante el aparente procedimiento seguido para la elección del afortunado escultor. Una decisión, a su juicio, con los peores tintes de amiguismo en algo que será imagen futura de la ciudad.
Corrupcion maxima, imposible de aceptar en Europa: No hay palabras
¿Paletada, nepotismo o corrupción?
Anuncia estos días el Ayuntamiento de Soria la inmediata contratación con el equipo formado por Ricardo González, César Antón y Pablo Bárez de una escultura sobre La Saca, con la exhibición de una maqueta de la misma.
El todavía alcalde anuncia en la radio que la Junta de Gobierno aprobará la “licitación-adjudicación” (han sido sus palabras) del contrato por un importe de 600.000 euros. Cifra no menor que refleja la importancia que la Corporación otorga a la futura escultura, que se prevé tenga una longitud de unos 14 metros y se coloque en el Paseo del Espolón.
Vale que el Ayuntamiento decida la colocación de una escultura que refleje uno de los acontecimientos más destacados de las Fiestas de San Juan. Pero. Siempre hay un pero; en este caso varios. Tal como se presenta el acontecimiento, todo indica que se trata de un contrato público sin concurrencia de otras posibles ofertas o proyectos, y sin que haya habido un mínimo proceso de análisis de la categoría artística del proyecto acordado por algún tipo de comité asesor de personalidades del mundo del arte. Pero es que ya existe el Consejo Asesor Municipal de Cultura, que para este Ayuntamiento debe estar en la Luna o más allá
Una escultura que está llamada a ser imagen de la ciudad debería someterse a un concurso público de proyectos y a la consiguiente selección del que se considerase mejor desde el punto de vista artístico. Eso dice el más elemental sentido común. No creo que el equipo citado tuviera inconveniente en concurrir a ese posible concurso, que, naturalmente, estaría abierto a la presentación de proyectos por artistas de reconocido prestigio a nivel nacional y, sin duda, internacional, por el renombre de nuestras fiestas.
Pero es que, además, eso de “licitación-adjudicación” suena pero que muy mal. Demostraría el conocimiento por el señor alcalde de que las cosas no se están haciendo conforme a la Ley. La Ley de Contratos del Sector Público sólo prevé la adjudicación directa de la ejecución de una obra de arte a un artista concreto, sin concurrencia, cuando no exista posible competencia (Artº 168 de la Ley de Contratos del Sector Público), y, en ese caso, es imprescindible demostrar que sólo un artista específico puede realizar la obra, bien por sus especiales características técnicas, bien por tratarse de un artista de reconocido prestigio como figura consagrada en el ámbito del arte. ¿Habrá que explicar que no es ese el caso?
Personalmente opino que las esculturas de Leonor Izquierdo, Antonio Machado, Bécquer y el penoso cangrejo, también adjudicadas a dedo por el Ayuntamiento, porque sí, al escultor González, dejan bastante que desear. ¿A qué se debe, o cómo se justifica, el monopolio que ostenta el escultor González en la contratación de las obras que acomete el Ayuntamiento? ¿Tiene el señor González experiencia en obras de esa envergadura, con toros? ¿Tiene currículo que pruebe su perfecto conocimiento de la anatomía de esos animales? Porque un toro debe ser un toro, no una oveja, y la realización de la escultura anunciada requiere un total dominio del esqueleto y la musculatura de ese animal; cualquier error sería el más espantoso ridículo para él y para la ciudad. Y sus colaboradores, ¿aportan alguna experiencia o mérito reconocido en ese campo artístico? No se trata de una escultura cualquiera de quita y pon si es preciso. 600.000 euros son mucho dinero para una ciudad con tantas necesidades “olvidadas” por el Ayuntamiento. Y no quiero pensar que con ese contrato se paguen otras deudas o compromisos.
Lo procedente, si ya se decide acometer una escultura sobre La Saca, sería convocar un concurso público de ideas o, si ya tiene claro el Ayuntamiento el motivo de la futura escultura, una licitación con publicidad, o, al menos, una licitación con la concurrencia limitada a escultores o equipos seleccionados previamente por el Ayuntamiento ¡con la asesoría de expertos en ese campo! No se olvide que la contratación pública debe basarse en los principios de igualdad, transparencia y libre competencia; principios ignorados por el Ayuntamiento a favor de un artista específico, local, que goza de su continuado favor.
Está claro que el alcalde Martínez quiere despedirse dejando bien atado el encargo al escultor soriano González, pasando para ello de cualquier impedimento o dificultad que pudiera suponer el cumplimiento de la Ley. Y algunos no estamos dispuestos a callar ante este ¿último? atropello del sanjuanero alcalde Carlitos. Como siempre, el diccionario de la Real Academia Española aporta luz sobre la correcta denominación de las cosas y los actos.
Nepotismo.RAE:Utilización de un cargo para designar a familiares o amigos en determinados empleos o concederles otros tipos de favores, al margen del principio de mérito y capacidad.
Sinónimos: amiguismo, favoritismo, enchufe.
Corrupción.RAE.1:En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consis-tente en la utilización indebida o ilícita de las funciones de aquellas en provecho de sus gestores. 2: Deterioro de valores, usos o costumbres.
Sinónimos: soborno, cohecho, corruptela, deshonestidad.
Antónimos: honradez, integridad.
¿Que el Ayuntamiento aprueba la contratación de una escultura sobre la fiesta de La Saca? Muy bien, está en su derecho, pero también en la obligación de hacerlo cumpliendo la Ley, no favoreciendo a unas personas concretas, bien conocidas en Soria, cuyos méritos para esta tarea son, cuando menos, dudosos. Los cargos públicos y las Instituciones están para cumplir y hacer cumplir las Leyes, no para burlarlas en provecho propio o de terceras personas.
¿Será casualidad o un providencial aviso a navegantes la publicación estos días de los vergonzantes pormenores de las contrataciones de las “amigas” del ex ministro Ávalos en empresas públicas?
¿Una paletada o algo peor? En cualquier caso, una perversa despedida del alcalde. Los datos morfológicos y morales en el diccionario de la RAE, y los jurídicos en la Ley de Contratos del Sector Público.
Fdo: Ricardo Mínguez Izaguirre