La siniestralidad del seguro agrario crece un 15 por ciento en 2025
La siniestralidad registrada por el seguro agrario en 2025 se elevó hasta los 804 millones de euros, un 15 por ciento más que en 2024.
La siniestralidad en el trabajo autónomo desciende, pero mantiene niveles preocupantes de gravedad
Se trata de la segunda cifra nominalmente más alta de la serie histórica del seguro agrario en España, solo superada por la excepcional sequía registrada en 2023, y por encima de otros años marcados por sequías, heladas o tormentas, pero también es un año con récord de contratación del seguro.
| Año | 2012 | 2017 | 2018 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 |
| Siniestralidad (millones de €) | 766,9 | 734,1 | 738,3 | 744,5 | 791,5 | 1.235,5 | 698,4 | 803,7 |
| Principal riesgo | Sequía | Sequía | Pedrisco | Pedrisco | Helada | Sequía | Sequía | Pedrisco |
La elevada siniestralidad de 2025 ha estado marcada por constantes fenómenos tormentosos, responsables de daños, principalmente, y de forma muy destacada, por pedrisco, pero también por lluvia persistente o torrencial, inundación y viento en cultivos e instalaciones agrícolas.
En total, 530 millones de euros abonados por las tormentas, con más de un millón de hectáreas afectadas, un registro inédito en los 45 años de existencia del sistema español de seguros agrarios y que supera el máximo histórico de 2018, situado en 858 mil hectáreas.
Las primeras borrascas intensas (“Jana”, “Konrad”, “Laurence” y “Martinho”) se registraron en marzo, dejando precipitaciones más de tres veces superiores al valor normal en el mes.
A continuación, la primavera y el verano resultaron muy inestables, con constantes episodios de granizo, el paso de dos DANA (en junio y julio) y varios episodios de altas temperaturas.
Es de destacar que, entre el 6 de febrero y el 6 de agosto, todos los días se registraron daños por tormenta en un punto u otro de la geografía, con especial afección en el mes de junio, con más de medio millón de hectáreas siniestradas en un solo mes.
A continuación, agosto ofreció una realidad completamente diferente, con una grave anomalía cálida en el noroeste peninsular y una intensa y prolongada ola de calor en el conjunto del país, eventos que contribuyeron a la propagación de graves incendios forestales.
El final del año se ha caracterizado por periodos sin precipitaciones, pero también por el paso de nuevas borrascas (“Alice”, “Claudia” o “Emilia”), a las que se unió un temporal atípico en la última semana del año, con lluvias torrenciales e inundaciones, mangas marinas, viento e incluso daños por pedrisco, un riesgo muy inusual durante el invierno.
En el conjunto de 2025, Agroseguro gestionó 113.000 siniestros agrícolas, correspondientes a una superficie de 1,46 millones de hectáreas siniestradas, y 103.000 siniestros pecuarios, así como 1,45 millones de servicios de retirada y destrucción de animales muertos en las explotaciones.
Estas cifras constatan los importantes efectos de los fenómenos meteorológicos y explican la positiva evolución de la contratación del seguro agrario, que es la mejor herramienta de protección de las explotaciones agropecuarias.
Indemnizaciones abonadas por cultivos
Por producciones, destacan las indemnizaciones (sin considerar gastos) abonadas por Agroseguro a los productores de frutales, que alcanzaron los 164 millones de euros (un 80% más que en 2024), debido precisamente a los daños provocados por la actividad tormentosa durante la primavera y el verano.
A continuación, se sitúan las indemnizaciones a los productores de cultivos herbáceos (128 millones), cítricos (86 millones), hortalizas (73 millones) y viñedo (72 millones).
Por último, en el conjunto de los seguros pecuarios las indemnizaciones crecieron un 11%, alcanzando los 173 millones de euros.
Destacan los 58 millones abonados a explotaciones de vacuno, así como los 11 millones en granjas de aves –sobre todo por siniestros de gripe aviar– y los 96 millones en el seguro de retirada y destrucción de animales muertos en la explotación.