Endesa finaliza desmontaje de central térmica de carbón de Compostilla II
Endesa ha finalizado este mediodía el último gran hito para terminar el desmontaje de la central térmica de carbón de Compostilla II, un icono de la generación eléctrica en Castilla y León.
CONFERCO y Junta lanza "redCom" para brindar al pequeño comercio de Castilla y León
https://www.youtube.com/watch?v=slHemyCd-GQ
Este mediodía la compañía energética ha llevado a cabo con éxito el reto técnico que supone la voladura de las dos últimas chimeneas de la instalación que todavía permanecían en pie.
A la demolición de las dos chimeneas, una perteneciente a los grupos 1, 2 y 3 y otra a los grupos 4 y 5, se ha unido la voladura de la nave de tolvas de alimentación de carbón perteneciente también a los grupos 4 y 5.
Estos trabajos se ha llevado a cabo de la mano de las empresas contratistas especializadas en demoliciones y desmantelamientos Recifemetal y 4D.
En la operación, que se ha realizado de forma simultánea, se han empleado un total de 1.074 kilos de explosivos que han permitido la demolición de estas estructuras con un peso aproximado de 44.000 toneladas, de las cuales se va a revalorizar alrededor del 95 por ciento, considerándose residuo cero.
Y es que precisamente el desmantelamiento de Compostilla II sigue los altos estándares de sostenibilidad que caracterizan a los proyectos impulsados por Endesa.
En este sentido, la empresa ha subrayado que el desmantelamiento es un ejemplo de economía circular, al valorizar la práctica totalidad de los residuos generados, y de compromiso con el empleo local.
Se han acumulado más de 1.250.000 horas de trabajo, con un promedio de trabajadores en este pasado mes de enero de 108 trabajadores, de los cuales más de dos tercios son locales.
Reto técnico de las voladuras
La chimenea de los Grupos 1, 2 y 3 medía 290 metros, como un rascacielos de más de 70 plantas, y contaba con una base de 26,6 metros de diámetro, que se iba estrechando hasta alcanzar los 11,10 metros en la cima.
La segunda chimenea, la de los Grupos 4 y 5, medía 270 metros con una base de 22,15 metros de diámetro en la parte inferior y 10,10 metros en la superior.
En cada una de las chimeneas se ha llevado a cabo el debilitamiento del fuste para que se plegara a la mitad y cayera hacia la zona deseada de forma controlada doblándose sobre sí misma.
Por su parte, la nave de tolvas, cuyo peculiar edificio en el que se almacenaban los depósitos donde llegaba el carbón y se dosificaba para el funcionamiento de la central, tenía una altura de 59 metros, un ancho de 30, y 170 metros de largo. Su forma ha supuesto un desafío técnico para los ingenieros de demolición que han llevado a cabo la demolición provocando su vuelco.
Con el fin de minimizar el polvo ocasionado con la demolición se han instalado pantallas de protección y se han colocado cañones nebulizadores y aspersores de riego. Asimismo, y con el fin de llevar a cabo una monitorización de la voladura, se han utilizado sismógrafos que han medido en todo momento las ondas.
Recta final
Con este logro, el proyecto de desmantelamiento de la térmica encara su recta final. De hecho, el porcentaje de avance es ya superior al 90% y se espera que esté completado a finales de este año.
La central de Compostilla II fue inaugurada en 1972 y ampliada posteriormente hasta 1985.
El cierre de la instalación, por su pérdida de competitividad en el mercado debido al encarecimiento de los precios de emisión del CO2 y el incremento de las restricciones medioambientales por parte de la Unión Europa, se produjo en junio de 2020, cuando su capacidad era de algo más de 1.000 MW.
El complejo ocupa una superficie total de unas 375 hectáreas y la instalación contaba con cinco unidades térmicas: las unidades 1, 2, 4 y 5 ya han sido completamente desmanteladas, mientras que se están ultimando los trabajos en la unidad 3 así como en edificios de servicios de la antigua planta, y todo apunta que estarán concluidos a lo largo de 2026.