El índice de la felicidad en España cae, con luces y sombras en Castilla y León
El índice de la felicidad en España ha caído medio punto con respecta a las cifras de 2023, según refleja el informe Calidad de Vida y Felicidad en Cifras 2025, que fija el índice de felicidad social de 2025 en 7,35 puntos sobre diez, más bajo que en los dos años anteriores, que resultó de 7,45 y 7,72, respectivamente. En Castilla y León, la felicidad va... por provincias.
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El estudio sobre calidad de vida ha sido realizado por el Observatorio de Intangibles y Calidad de Vida (OICV) de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), y se ha presentado en el Simposio Nacional en Calidad de Vida y Felicidad Social (CABIDA 2025) celebrado en el Campus de Ciudad Real, coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos.
Según ha dado a conocer el coordinador del OICV y uno de los responsables principales del informe, el investigador de la UCLM Víctor Raúl López, quienes alcanzan mejores niveles de calidad de vida son los residentes en municipios con menos de 100 000 habitantes, con estudios superiores y trabajo en los sectores educativo, financiero y energético.
Por territorios, la provincia mejor situada es Huesca.
La familia continúa siendo el factor más determinante en el bienestar, mientras crece la preocupación por la situación económica y laboral. Entre los principales problemas sociales destacan la vivienda, la corrupción, el edadismo digital, la soledad no deseada y la integración social.
Castilla y León se abre paso en el mapa nacional de la felicidad gracias a Burgos y León, que figuran entre las diez ciudades más felices del país, según este estudio, que analiza la calidad de vida de los habitantes a partir de indicadores como empleo, vivienda, seguridad, transporte, sanidad y bienestar emocional.
Burgos ocupa el séptimo puesto en el ranking nacional, con un índice de 669,1 puntos sobre 1.000, destacando por su alta satisfacción en empleo y vivienda (80%), transporte (67,7%) y limpieza (65 %).
León, en el décimo lugar, alcanza 656,8 puntos, con una valoración sobresaliente en vivienda (85%) y tiempo de desplazamiento al trabajo (91,2%), aunque la seguridad (25%) y las zonas verdes (35 %) son sus asignaturas pendientes.
Valladolid también aparece en la lista, en el puesto 16, con un índice de 642,3 puntos. Sus fortalezas son la vivienda (80%) y el transporte (71,6%), mientras que la seguridad se queda en un 26%.
Salamanca y Palencia, aunque fuera del top nacional, figuran en el informe por su calidad de vida en aspectos como sanidad y limpieza.
En el ámbito rural, dos municipios de la comunidad sobresalen: Astorga (León) y La Alberca (Salamanca), que lideran la clasificación autonómica de pueblos más felices, según el mismo estudio.
Estos núcleos pequeños destacan por su cohesión social, entorno natural y servicios básicos, factores que el OICV considera esenciales para la percepción de bienestar.
Una comunidad con luces y sombras
Pese a estos buenos resultados en ciudades concretas, la fotografía global de Castilla y León revela desafíos importantes.
El informe del OICV, en línea con el V Estudio 'Salud y Vida' de AEGON y el Consejo General de Psicología, sitúa a la comunidad como la peor valorada en salud emocional en España: 6,26 puntos frente a los 6,78 de media nacional.
Además, presenta los mayores porcentajes de síntomas de depresión (29,7%) y ansiedad (31,9%), lo que refleja una brecha entre la calidad de vida objetiva y la percepción subjetiva de bienestar.
Por provincias, el estudio no ofrece índices específicos para Ávila, Segovia, Soria y Zamora, aunque los datos generales apuntan a retos comunes: envejecimiento poblacional, despoblación rural y falta de oportunidades laborales, factores que inciden directamente en la felicidad y la calidad de vida.
Factores que marcan la diferencia
El OICV subraya que la felicidad urbana está vinculada a la disponibilidad de empleo, la accesibilidad a la vivienda y la calidad de los servicios públicos.
En Burgos y León, la combinación de infraestructuras, oferta cultural y tamaño medio de ciudad favorece una percepción positiva.
En cambio, las provincias más pequeñas y rurales requieren políticas específicas para mejorar transporte, conectividad digital y servicios sanitarios.
El informe del OICV, en sintonía con el V Estudio 'Salud y Vida' de AEGON, sitúa a Castilla y León como la peor valorada en salud emocional en España, con una nota de 6,26 puntos frente a los 6,78 de media nacional.
Este dato se complementa con otra cifra preocupante: la comunidad presenta los mayores porcentajes de síntomas de depresión (29,7%) y ansiedad (31,9%).
Estos indicadores reflejan una profunda brecha entre la calidad de vida objetiva de sus principales ciudades y la percepción subjetiva de bienestar del conjunto de su población.