Soria alberga ejemplares de sequoyas en la Dehesa y el Castillo
En España el día del árbol se celebra el 21 de Marzo coincidiendo con el equinoccio de primavera. Buenas fechas para recordar la riqueza botánica de Soria, entre las que se encuentran ejemplares de sequoya en pleno centro de la ciudad.
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Se suelen asociar los bosques de secuoyas con los paisajes de Estados Unidos, en particular del estado de California, donde esta especie de árbol es muy común. Pero estos antiguos y majestuosos árboles, con alturas que en la gran mayoría de casos superan tranquilamente los 50 metros, no solo se encuentran en las tierras de América del Norte. También se pueden encontrar en Europa, y en concreto, en España… y en Soria.
Las dos especies de secuoya, ambas originarias de California, se han aclimatado con éxito en jardines de numerosos países, desde el Reino Unido, Alemania y Francia hasta Nueva Zelanda o Chile, e incluso se han empleado para aprovechamientos forestales, pero su crecimiento es difícil en buena parte de España debido a sus requerimientos de agua y frío.
A pesar de ello ambas especies han encontrado en España ambientes propicios para crecer y desarrollarse hasta alcanzar notables dimensiones y algunas, como las secuoyas del Palacio Real de la Granja (Segovia), figurar entre las mayores del mundo al margen de las poblaciones californianas.
Hay verdaderos bosques con centenares de pies, como en Cabezón de la Sal (Cantabria), y pequeñas plantaciones madereras en el País Vasco y Galicia. Asimismo se pueden contemplar ejemplares simbólicos como las secuoyas de Can Casades (Montseny, Barcelona), la que crece junto al edificio de la Diputación en Pamplona o las de los jardines de Soutomaior (Pontevedra) y Monterrón (Mondragón, Guipúzcoa).
El parque de “La Dehesa” mide 9,23 hectáreas, casi trece veces el campo de fútbol de los Pajaritos de Soria. Es un verdadero testimonio de biodiversidad vegetal donde se puede conocer y contemplar un gran catálogo de especies autóctonas y otras de origen lejano y exótico, que dan cobijo a numerosas especies de insectos, reptiles, aves -herrerillos, carboneros o urracas- , mariposas y mamíferos como la ardilla roja y los murciélagos.
Entre las especies vegetales más destacadas se encuentran castaños de Indias nativos de los Balcanes, gingos, olmos, chopos, álamos, falsas acacias originarias de Estados Unidos, algarrobo loco o árbol del amor originario del Asia Menor, ligustros de China y Japón, fresnos, cerezos, sauces llorones, acebos, magnolios, cedros de distintas variedades, palmeras, pinos de varias clases –Albar o Rojo y Nigal-, cipreses, abetos, robles y…. secuoyas gigantes.
De entre las numerosas especies de árboles y arbustos, el más grande es la sequoya (Sequoiadendron giganteum)que puede llegar a medir 90 metros.
Junto a la entrada del Parque de la Dehesa o Alameda de Cervantes, en Soria, hay dos altas secuoyas gigantes, una más a medio centenar de metros y otras dos, de mayor porte, entre la fuente de piedra y el invernadero.
Otras secuoyas plantadas no hace mucho también hay en la Dehesa (así, una que hay junto a un gran cedro al final del Alto de la Dehesa es de la especie Sequoia sempervirens) y en los Parques del Castillo y del Lago (antigua Tejera) en la capital soriana, pero son todavía pequeñas.
En el parque del Castillo la sequoia es un auténtico monumento natural gracias a que no se le ha cortado las ramas más bajas, como ha sucedido en las de la Dehesa. Está detrás de la piscina infantil, donde se pone la Banda Municipal de Música.
Las de la Dehesa han corrido peor suerte, a pesar de que los libros de botánica aseguran que estas coníferas deben mantener sus ramas hasta el terreno. Una sequoia majestuosa, en la zona reservada para soltar a los perros, está destrozada por las podas. En el alto de la Dehesa, junto al bar Manolo, también hay otra sequoia maltratada.
En la provincia de Soria encontramos secuoyas en los jardines del palacio de los Gregorio en Quintana Redonda, así como en el término de Matamala de Almazán, concretamente en el bosquete de coníferas de la la antigua fábrica de la Concepción donde se transformaba antaño la miera en aguarrás y colofonia. También hay secuoyas en las escuelas viejas.