Aparicio. “Ningún territorio prospera poniendo en la diana a quienes lo sostienen”
El presidente de la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES) y de la CEOE de Castilla y León, Santiago Aparicio, ha denunciado en su discurso en la gala de los Premios FOES, que la sociedad sigue permanentemente enfrentada entre bandos y trincheras mientras nadie da respuestas sobre quien abrirá empresas a la vuelta de dos décadas. Ningún territorio prospera poniendo en la diana a quienes lo sostienen, ha recordado. Sin empresas, ha reiterado, no hay empleo.
El futuro centro de procesamiento de datos de Seguridad Social entra en fase final de obras
Contra el silencio y la resignación
Autoridades, presidentes de organizaciones empresariales, empresarios, empresarias, amigos todos.
Últimamente me hago muchas preguntas.
¿En qué momento empezamos a pensar que todo problema necesita un enemigo?
¿En qué momento dejamos de admirar a quien construye cosas?
¿En qué momento producir, emprender o crear empleo, empezó a generar más sospecha que reconocimiento?
¿En qué momento dejamos de exigir responsabilidades a quienes tienen precisamente la responsabilidad de tomar decisiones?
¿En qué momento las respuestas a las preguntas fueron sólo silencio?
¿…Y en qué momento dejamos de hablar del futuro?
Porque mientras vivimos permanentemente enfrentados entre bandos y trincheras… hay preguntas importantes que siguen sin respuesta:
¿Quién abrirá empresas en provincias como Soria dentro de veinte años?
¿Quién asumirá riesgos?
¿Quién mantendrá vivo el territorio?
¿Quién generará empleo?
¿Quién seguirá creando oportunidades aquí?
Vivimos una época extraña.
Nunca habíamos tenido tanta información, tantas opiniones, tantos debates… y sin embargo, da la sensación de que cada vez entendemos menos lo esencial.
Todo parece reducirse a una lucha infantil entre buenos y malos. A consignas rápidas, a titulares simples para abordar realidades complejas.
Cada problema necesita un culpable y cada conversación acaba demasiadas veces convertida en enfrentamiento.
Y ocurre algo peligroso cuando una sociedad vive instalada en la confrontación: que termina perdiendo la capacidad de resolver sus problemas reales. Se agota, se frustra, y acaba dejando de buscar soluciones.
Y mientras vivimos permanentemente distraídos por el enfrentamiento y por el ruido… los problemas reales siguen creciendo en silencio.
Y aquí, en Soria, conocemos bien esos problemas:
Empresas que no encuentran trabajadores.
Absentismo laboral insostenible.
Negocios que no saben quién continuará dentro de unos años.
Empresarios que pasan más tiempo interpretando normativas, que pensando cómo crecer, innovar.
Y también conocemos la frustración de ver cómo aumentan las exigencias mientras disminuyen los servicios;
O el cansancio silencioso de quien sostiene una empresa en un entorno cada vez más incierto.
Porque emprender nunca fue fácil.
Los empresarios siempre se han adaptado: a las crisis, a los cambios económicos, a las transformaciones tecnológicas. Lo han hecho siempre y lo seguirán haciendo.
Pero adaptarse no puede significar caminar permanentemente cuesta arriba, ni dedicar más energía a superar obstáculos que a crear oportunidades.
Las empresas necesitan administraciones y responsables públicos que entiendan que ayudar a quien crea empleo, no es un privilegio. Es una obligación colectiva.
Porque ningún territorio prospera poniendo en la diana a quienes lo sostienen.
Y, como mínimo, las empresas y los autónomos necesitan que NO se pongan obstáculos constantes a quienes generan riqueza, oportunidades y estabilidad.
Porque cada vez resulta más difícil explicar algo muy sencillo:
Que sin empresas no hay empleo,
sin empleo no hay oportunidades,
y sin oportunidades no hay futuro.
Se habla mucho de repartir. Pero cada vez menos de crear.
Mucho de derechos. Pero, muy poco de responsabilidades.
Mucho de conflicto. Muy poco de construir.
…Y mientras tanto, el mundo sigue avanzando:
China produce, invierte y planifica estratégicamente a largo plazo.
Estados Unidos compite sin complejos por el liderazgo económico, tecnológico y geopolítico.
Europa corre el riesgo de quedarse atrás entre la hiper regulación, la dependencia exterior y los debates irrelevantes.
Y España parece atrapada en el corto plazo, en la improvisación, en los escándalos; en UNA
CORRUPCIÓN ESTRUCTURAL, SISTÉMICA Y CON MAYÚSCULAS; en UNA DEGRADACIÓN INSTITUCIONAL que acaba desplazando debates fundamentales sobre productividad, industria o futuro.
Y un país institucionalmente deteriorado, que no piensa estratégicamente, pierde peso, y acaba dejando su futuro en manos de otros. Y quien depende de otros, termina viendo limitada su capacidad de decidir su propio futuro.
Y quizá el problema más grave es que las consecuencias de esa falta de visión estratégica nunca se reparten por igual. Porque cuando un país improvisa, abandona el largo plazo y deja de pensar en términos de proyecto nacional… los territorios más vulnerables, lo sufren con mayor intensidad…
¿Y qué ocurre en provincias como Soria?
¿Qué ocurre en un territorio que lleva décadas enfrentando el gravísimo problema de la despoblación?
¿Qué ocurre en lugares donde emprender no significa solo asumir riesgos empresariales, sino también luchar contra la falta de infraestructuras, la dificultad para encontrar trabajadores o la sensación permanente de estar fuera de los centros de decisión?
Ocurre que aquí nos hemos acostumbrado a que muchas preguntas encuentren siempre la misma respuesta:
EL SILENCIO.
El silencio de las oportunidades que no llegan. El silencio de los jóvenes que se marchan. El silencio de infraestructuras que llevan décadas sin avanzar.
Porque competir desde Soria sigue significando hacerlo con menos conexiones, con menos inversiones y con menos herramientas que otros territorios.
¡Y no se puede pedir competitividad a los territorios mientras se les obliga a competir en desigualdad!!
Seguimos oyendo el ruido de la cohesión territorial mientras seguimos esperando infraestructuras, conexiones, trenes, suelo industrial con algo tan básico como energía…
Seguimos oyendo hablar de equilibrio territorial mientras elementos esenciales para competir, ya ni siquiera generan ni anuncios, ni plazos, ni expectativas.
Seguimos pagando impuestos como cualesquiera otros ciudadanos de otros territorios… pero sintiendo que recibimos cada vez menos servicios y menos atención.
Y cuando un lugar siente durante demasiado tiempo que siempre recibe menos… acaba llegando algo peligroso:
LA RESIGNACIÓN.
Y cuando llega la resignación, los territorios poco a poco comienzan a apagarse, también en silencio.
En el silencio de pueblos que se llenan unos días al año… y se vacían lentamente el resto del tiempo…
…Queremos servicios…Queremos actividad…Queremos vida en nuestros pueblos.
Pero a menudo olvidamos algo esencial: que todo eso solo es posible si hay alguien dispuesto a emprender, a invertir y a asumir riesgos aquí.
Porque las empresas no aparecen solas.
Detrás de cada empresa hay personas…Personas que arriesgan. Que soportan presión. Que generan oportunidades, y que sostienen comunidades enteras…
Y también muy a menudo olvidamos algo importante: que una empresa no es solo una cuenta de resultados. Que detrás hay empleo, estabilidad.
Y en provincias como Soria, detrás, también hay futuro.
Por eso creo que este no es momento de seguir alimentando trincheras. Ni de enfrentar constantemente a unos españoles contra otros. Ni de mirar con sospecha permanente a quienes crean empleo y riqueza.
Es momento de volver a valorar a quienes construyen. A quienes crean. A quienes arriesgan. A quienes todavía piensan que merece la pena levantar proyectos.
Y precisamente por eso, esta noche estamos aquí.
Para reconocer a personas y a empresas que llevan años eligiendo ese camino. El camino de construir. De invertir. De generar oportunidades. De seguir creyendo en Soria, incluso cuando lo fácil, muchas veces sería rendirse o mirar hacia otro lado…
¡Cuánto saben de esto nuestros galardonados!
SAMUEL MORENO representa esa capacidad de evolución que tienen las empresas familiares cuando combinan raíces e innovación. Representa a quienes entienden que tradición no significa quedarse quieto.
Samuel, al frente de Embutidos Moreno Sáez, ha sabido continuar el legado de generaciones anteriores y, al mismo tiempo, implicar ya a la siguiente generación, mirando hacia adelante, apostando por la inversión, la modernización y el crecimiento industrial.
Y lo ha hecho además llevando el nombre de Soria y de un producto tan nuestro como el torrezno, mucho más allá de nuestras fronteras.
Porque mantener una tradición tiene valor, pero hacerla crecer, modernizarla y convertirla en referencia nacional… ¡tiene aún más mérito!!
Y querido Samuel, este reconocimiento no es solo a tu trayectoria empresarial. Lo es también a tu calidad humana, a tu compromiso y a tu forma de entender la empresa y esta tierra. Nos sentimos profundamente orgullosos de ti. ¡Enhorabuena!
GRUPO SALDOS MUÑOZ representa una de las grandes virtudes del empresariado soriano: la capacidad de adaptarse sin perder la esencia.
Lo que comenzó hace más de setenta años como un pequeño comercio familiar ha sabido evolucionar adaptándose a nuevos tiempos, nuevos mercados y nuevas formas de entender el comercio.
Innovando, diversificando, abriendo nuevas líneas de actividad. Pero manteniendo siempre algo fundamental: la cercanía, el esfuerzo diario y el compromiso con Soria.
Y querido Jesús, detrás de trayectorias como la tuya no solo hay visión empresarial y capacidad de adaptación, también hay valores.
Valores que consiguen trascender generaciones y despertar en quienes vienen detrás la ilusión por emprender y por continuar.
Y creo que Rocío representa precisamente eso: la continuidad de un proyecto familiar que sigue mirando hacia adelante.
Porque quizá uno de los mayores éxitos de un empresario no sea solo construir una empresa, sino transmitir a la siguiente generación las ganas, la ilusión y el compromiso para darle continuidad.
¡Felicidades a toda la familia Muñoz!!
¿Y qué decir de nuestro joven empresario? Pablo Cabezón Cascante
Pablo representa algo especialmente importante para el futuro de esta tierra:
el relevo generacional, la decisión de quedarse; de emprender, de profesionalizar.
De seguir apostando por el medio rural y por sectores tan importantes para Soria como la hostelería y el turismo.
Pero también representa algo muy valioso: la continuidad de una vocación que viene de lejos. Porque quienes hemos crecido viendo negocios familiares, sabemos que hay formas de entender
el trabajo, el esfuerzo y el compromiso que no se enseñan en ningún manual. ¡Se aprenden viviendo! Y Pablo ha sabido recoger ese legado familiar ligado a la hostelería para darle continuidad con su propia visión y sus propios proyectos.
Querido Pablo, te auguramos muchos años de éxitos en este camino tan exigente como apasionante que es el mundo empresarial. Y estamos seguros de que seguiremos compartiéndolos contigo.
¡Enhorabuena!!
Ernesto López Cacho representa la ambición de demostrar que, aunque se venga de una provincia pequeña, se puede competir en cualquier parte del mundo.
Que el talento, la capacidad industrial y la innovación no entienden de tamaño ni de fronteras. Desde sus raíces sorianas, ha conseguido desarrollar a través de Grupo Chemik, proyectos en los cinco continentes, convirtiéndose en un referente de internacionalización, tecnología y capacidad empresarial.
Pero este reconocimiento tiene también un significado especial. Porque Ernesto representa a tantos sorianos que han desarrollado sus proyectos fuera de nuestra provincia sin perder nunca el vínculocon su tierra.
Y eso también es motivo de orgullo. Orgullo de ver cómo alguien nacido aquí ha sido capaz de construir una empresa con presencia internacional, manteniendo siempre presentes sus raícessorianas.
Y quizá eso también debería hacernos reflexionar: porque el talento existe. La capacidad existe. Las ganas de emprender existen.
Lo que demasiadas veces faltan, son las condiciones para que todo eso pueda desarrollarse aquí con más facilidad.
Querido Ernesto, gracias por llevar el nombre de Soria por todo el mundo y por seguir sintiéndote parte de esta tierra.
Estamos profundamente orgullosos y felices de tenerte hoy aquí con nosotros.
¡Felicidades!!
Y Comercial Ruiz representa algo extraordinariamente difícil de conseguir: permanecer.
Más de cien años formando parte de la vida de El Burgo de Osma no se explican solo desde la actividad comercial.
Se explican desde el esfuerzo diario, desde la adaptación. Desde la confianza ganada generación tras generación.
Porque hay negocios que, con el paso del tiempo, dejan de ser únicamente un comercio y pasan a formar parte de la historia de un pueblo.
Y Comercial Ruiz es precisamente eso.
Un ejemplo de constancia, arraigo y compromiso con su tierra durante más de un siglo. Y querido Javier, este reconocimiento a “Toda una Vida” es también un homenaje a todas lasgeneraciones que han mantenido vivo este proyecto empresarial durante cien años. ¡Enhorabuena y gracias por seguir apostando por El Burgo de Osma!!
Nuestros galardonados representan trayectorias distintas.
Sectores distintos.
Historias distintas.
Pero tienen algo en común: todos eligieron no resignarse.
Y gracias a personas y empresas así, Soria tiene presente.
¿Y no les parece que quizá ha llegado el momento de dejar de señalar permanentemente a quienes crean riqueza y empleo… y de empezar a pedir respuestas a quienes realmente tienen la obligación de darlas?
Y ¡SI!, también el momento de exigir ejemplaridad, responsabilidad y consecuencias para quienes debilitan la confianza pública y dañan la credibilidad institucional…
¡MENOS SILENCIOS!!
¡MENOS RUIDO!!
¡MENOS POLÍTICA CONVERTIDA EN ESPECTÁCULO!!
¡Y MÁS SOLUCIONES, MÁS GESTIÓN Y MÁS PROYECTO DE PAÍS!!
Porque las sociedades no avanzan ni con el ruido, ni con el silencio.
Avanzan cuando quienes crean, quienes trabajan y quienes gobiernan, entienden que el futuro solo puede construirse juntos.
Y quizá esa sea también la gran lección que dejan tantos empresarios sorianos:
Que siempre existe otro camino. El del esfuerzo, el de la responsabilidad; el de construir pensando en el largo plazo…
Y precisamente por eso, esta noche, nos hemos reunido aquí.
Para acompañar y reconocer a quienes lleváis años demostrándolo.
¡Felicidades y gracias a todos, porque con vosotros, la provincia de Soria tiene y seguirá teniendo futuro!!
¡Disfruten de la velada, muchas gracias y sobre todo, no se resignen!!
Fdo: Santiago Aparicio