Campaña para sensibilizar contra violencia de género en pueblos de Castilla y León
La Asociación de Empresarias de Castilla y León (ADEME) ha puesto en marcha "Mujeres que mueven el medio rural", una campaña de sensibilización dirigida a promover la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y contribuir a la prevención de la violencia de género, prestando especial atención a la realidad de las mujeres que viven en los municipios rurales de Castilla y León.
Uno de cada cuatro habitantes de Castilla y León, en riesgo de pobreza o exclusión social
La iniciativa se desarrolla en el marco de la convocatoria de subvenciones de 2026 para proyectos de promoción de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y de lucha contra la violencia de género en Castilla y León, en su línea programática dirigida al medio rural.
A través de una serie de publicaciones gráficas, difundidas en redes sociales, medios digitales y canales de comunicación de la asociación, ADEME pretende hacer visible lo que muchas veces pasa desapercibido, cuestionar estereotipos que todavía condicionan las oportunidades de las mujeres y recordar que la violencia de género también existe en los entornos rurales.
La campaña se articula en torno a tres grandes ejes:
MUJERES QUE SOSTIENEN NUESTROS PUEBLOS
¿Qué pasaría en nuestros pueblos si, de repente, desapareciera todo el trabajo que realizan las mujeres?
Esta es una de las preguntas que plantea la campaña para poner en valor la contribución femenina a la economía, los servicios, los cuidados y la vida cotidiana de los municipios rurales.
Tenderas que mantienen abiertos comercios esenciales, mujeres que trabajan durante décadas en negocios familiares sin recibir el reconocimiento que merecen, agricultoras, ganaderas, profesionales sanitarias, docentes, hosteleras y cuidadoras son algunas de las protagonistas de esta primera línea de sensibilización.
Con mensajes como «¿Qué pasará en el pueblo el día que María se jubile?» o «Mesón Manolo. La cocinera se llama Carmen, pero nadie sabe su nombre», ADEME invita a reconocer a tantas mujeres cuyo trabajo ha contribuido a sostener la vida de nuestros pueblos durante generaciones.
El objetivo es reivindicar que las mujeres rurales no responden a un único perfil y que su aportación económica, profesional y social merece ser reconocida.
LA IGUALDAD TAMBIÉN SE CONSTRUYE EN LOS PUEBLOS
La segunda línea de la campaña aborda desigualdades que todavía persisten en la vida cotidiana y profesional de las mujeres del medio rural.
La distribución desigual de las responsabilidades familiares, la falta de tiempo propio, los estereotipos que siguen vinculando determinadas profesiones al género masculino o la menor
presencia femenina en algunos espacios de decisión son cuestiones sobre las que ADEME quiere invitar a reflexionar.
«¿Quién disfruta del tiempo libre cuando termina la jornada laboral?» o «¿Quién dijo que el campo era cosa de hombres?» son algunos de los mensajes utilizados para cuestionar
situaciones que, por habituales, pueden llegar a considerarse normales.
La campaña recuerda también que la igualdad no consiste únicamente en que las mujeres puedan trabajar, emprender o participar, sino en que dispongan de las mismas oportunidades,
reconocimiento y capacidad de decisión que los hombres.
LA VIOLENCIA DE GÉNERO ES COSA DE TOD@S
El tercer eje se centra en la sensibilización y prevención de la violencia de género, poniendo el foco en determinadas circunstancias que pueden dificultar la identificación de la violencia y la búsqueda de ayuda en los municipios pequeños.
El miedo al qué dirán, la falta de anonimato, el aislamiento o la dependencia económica pueden convertirse en barreras añadidas para algunas mujeres que sufren violencia.
Bajo mensajes como «Donde todos se conocen, a veces es más fácil que hablen de ti… que poder hablar» o «Que un pueblo parezca tranquilo no significa que todas sus casas lo sean»,
ADEME busca romper el silencio y recordar que la violencia de género no es un asunto privado, sino una responsabilidad colectiva.
La campaña también transmite un mensaje fundamental a las mujeres que puedan estar viviendo estas situaciones: pedir ayuda es un derecho, vivan donde vivan, y la responsabilidad
de la violencia nunca corresponde a quien la sufre.
En este sentido, se da visibilidad al 016, servicio gratuito de información, asesoramiento jurídico y atención psicosocial frente a las violencias contra las mujeres, y se anima al conjunto de la sociedad a no permanecer indiferente ante posibles situaciones de violencia.
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