Fuentestrún realiza moaí para resaltar sus vinculos con Chile
Fuentestrún reconocerá sus vínculos afectivos con Chile, con la instalación de un moaí en septiembre, realizado por voluntarios de la asociación “El Portigao”.
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Fuentestrún mira al Moncayo, en la Rinconada, pero también a Hispanoamérica y, más en concreto, a Chile y al Pacífico, donde buena parte de la emigración se dirigió.
La asociación “El portigao” lleva años moviendo numerosas actividades para dinamizar el pueblo en época vacacional y mantener el vínculo de los que un día tuvieron que emigrar a otras latitudes.
Marisa Jiménez, de la asociación “El Portigao”, lo sabe bien.
Los moai, como se llaman las estatuas de la Isla de Pascua en lengua local, constituyen la expresión más importante del arte escultórico rapanui y se han convertido en su seña de identidad en todo el mundo.
El nombre completo de las estatuas en su idioma local es Moai Aringa Ora, que significa “rostro vivo de los ancestros”. Estos gigantes de piedra fueron hechos por los Rapa Nui para representar a sus ancestros, gobernantes o antepasados importantes, que después de muertos tenían la capacidad de extender su “mana” o poder espiritual sobre la tribu, para protegerla.
En Isla de Pascua se han registrado unos 900 moai .
La altura media de los moai es de unos 4,5 metros. El peso estándar ronda las 5 toneladas y no más de 30 a 40 estatuas pesan más de 10 toneladas.
Una de estas estatuas se está ultimando estos días de agosto de manera colaborativa, en Fuentestrún, que celebra este fin de semana sus fiestas patronales.
El proyecto Moai es una de tantas “pequeñas” iniciativas que realiza la asociación con el objetivo de dinamizar el pueblo, también afectado por la despoblación.
“Nos llegó la idea de construir un moaí, cabeza de piedra del pueblo Rapanui, conocido como Isla de Pascua. Y de una manera colaborativa, porque el único objetivo de la asociación es ir construyendo el pueblo”, ha señalado.
Voluntarios llevan días ultimando la escultura en el frontón de manera colaborativa. Está por decidir cuál será su ubicación final, pero estará en un sitio visible desde la carretera que comunica Castilruiz con Tierras Altas.
Todas las mañanas de agosto los voluntarios han trabajado en la escultura, que tiene su base en una estructura de hierro, con malla gallinera y, a partir de ahí, cada uno ha echado una mano para confeccionar “la piel”, en tres capas. La última fase será una capa de cemento isotrópico, lo que le dará más consistencia.
El objetivo es terminar la estatua en septiembre, mes en el que se dará por terminado el proyecto.
La estatua mide en torno a dos metros y medio.
La isla de Pascua pertenece a Chile, país con el que Fuestestrún tiene un fuerte vínculo. “Rara es la familia que no tenga alguien que haya emigrado allí. Si el moai es un elemento protector de la tierra y el pueblo, mejor”, ha manifestado Marisa.
Un dato revelador: fueron tantos los fuentestrunos que emigraron a Chile, que gracias a la doble nacionalidad, el número de personas residentes en el extranjero con derecho a voto en las elecciones municipales, supera al de empadronados.
La comunidad chilena, allá en su país, ha seguido manteniendo costumbres, tradiciones, bailes e incluso festejando las fiestas de San Pedro, tan propias de Fuentestrún.
Fuentestrún se encuentra a más de 13.000 kilómetros de la isla de Pascua, en el Pacífico. Pero el proyecto Moaí revela que cuando los vínculos se mantienen vivos no conocen distancias.
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