La Junta impulsa nuevas investigaciones arqueológicas en Uxama
La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, ha adjudicado la realización de investigaciones arqueológicas en el yacimiento de Uxama a la empresa Arquetipo SCL, por una cuantía de 17.998,75 euros y un plazo de ejecución de tres meses.
Celtigravel Soria sitúa la provincia en escaparate internacional del sector
En esta ocasión, la investigación se centra en el área del foro y espacio público situado en el sector norte de la ciudad, al este del lugar donde se identificó una posible basílica.
La zona arqueológica de las Ruinas Romanas de Uxama fue declarada Bien de Interés Cultural en junio de 1931 y su Entorno en febrero de 1997.
Las primeras excavaciones se remontan a 1885, y continúan labores de prospección y sondeos puntuales hasta que en 1976 se inician campañas de excavación continuadas dirigidas por C. García Merino (1976-1984) y codirigidas por María V. Romero Carnicero (de 1985 a 1988).
Fruto de esta tarea es la exhumación de varias viviendas situadas en diferentes zonas de la ciudad (Casa del Sectile, Casa de los Plintos y su vecina la Casa número 2, Casa de la Atalaya y Casa de la Cantera).
Además, se han descubierto parte de dos calles porticadas, un depósito de agua público de planta semicircular, una cisterna rectangular, una gran terraza artificial bordeada de pórticos y criptopórticos y sede, seguramente, de un templo de culto imperial anejo al foro, la cimentación de un edificio en rotonda, parte de una nueva necrópolis celtibérica intensamente expoliada y se ha iniciado la limpieza y seguimiento del acueducto.
El resultado ha sido el descubrimiento de 14 enclaves arqueológicos que en ocho de los casos corresponden a la periferia inmediata de la ciudad y el resto a su área de influencia.
Se puede hablar de un gran conjunto arqueológico que abarca Uxama, sus necrópolis y barrios periféricos, y una serie de villas residenciales, a una distancia de entre 800 metros y 4 kilómetros, como las del Pozo de la Peña, la finca de S. Jiménez, de Barranquillos, de la Pedriza, la Rasa, la Albareja y la Horcajada. A éstas se unen las conocidas y situadas de 4 a 15 kilómetros, como las de Barcebalejo, Valdelubiel, Ucero y Sotos del Burgo.
La complejidad del yacimiento se basa en dos factores principales: su extensión y la diacronía de los restos, que ha hecho que se sucedieran diferentes trabajos a lo largo de varias décadas, con el objetivo inicial de la preservación del conjunto, pero con múltiples dificultades de gestión de la información y de avance en la investigación.
En el año 2024 se realizó una investigación piloto, combinando métodos geofísicos de prospección de dos tipos y una comprobación de los resultados en la zona de la denominada ‘terraza porticada’, identificado con el foro sur.
Los resultados fueron tan prometedores y aportaron nuevas vías de estudio, que han pasado a formar parte ya de la reconocida literatura científica y ha permitido calibrar los sistemas geofísicos en la detección de restos de este yacimiento.
En esta nueva fase, se pretende avanzar en la investigación y aplicación de nuevos sistemas de documentación y gestión global, que permitan actualizar la información heredada y recopilada hasta el momento y aplicar nuevos protocolos de gestión de datos y recursos, tanto para el avance de la investigación pura, como para el de una mejor conservación preventiva.
Las investigaciones a llevar a cabo pretenden replicar el esquema de contraste de análisis geofísicos y sistemas de investigación estratigráfica, con protocolos de registro y gestión documental y de conservación que aborden los primeros pasos de la documentación para aplicar futuros medidores de calidad y conservación preventiva.
Igualmente, se pretende implementar la toma de muestras para realizar análisis de variedad de materiales recuperados en la excavación, con nuevos y tradicionales métodos coordinados con el Centro de Conservación y Restauración de Castilla y León, en Simancas.
Planificación
Una vez adjudicado el proyecto, se redactará la propuesta de actuación, con adecuación metodológica por zonas y necesidades concretas, fases detalladas en planta, equipo y cronograma; definición de medidas de seguridad; estudio de intervenciones previas y sus resultados, así como revisión de la bibliografía y fuentes documentales existentes. Así mismo, se delimitará la zona de trabajo.
Se realizará el análisis arqueológico, siguiendo la metodología estratigráfica.
Se realizará un registro de unidades estratigráficas que permita precisar la secuencia de la construcción o construcciones en el área seleccionada y su estado de conservación.
En su caso, se tendrán en cuenta los resultados de prospecciones geofísicas y, en todo caso, las recomendaciones científicas del yacimiento para establecer la ubicación de los sondeos definitivos, valorando conseguir avanzar tanto en el contraste y aplicación de métodos no invasivos en la investigación, como en el conocimiento puro del yacimiento. El mínimo de superficie a excavar será de 51 metros cuadrados.
Sondeos
Respecto a la realización de los sondeos, inicialmente se proponen las siguientes localizaciones y dimensiones, que podrán ser susceptibles de ajuste en el momento de la propuesta y solicitud de permiso y, justificadamente, en el desarrollo del trabajo de campo:
Localización 1: zona sur del templo, abarcando al menos la mitad del frontal, donde se prevé la escalinata de acceso y uno de los esquinazos del podio.
Objetivos generales: conocer podio y basamento y contribuir a su conservación. Objetivos concretos: valorar la altura conservada del podio, la fábrica, cimentación y estado de conservación de los diferentes sistemas constructivos; escalinata: dimensiones, características constructivas y estado de conservación; desarrollo superior del podio y la plaza: características constructivas, conexión con el resto de los elementos y estado de conservación. Las dimensiones aproximadas son de 5 x 3 metros.
Localización 2: zona de conexión entre las dos partes del foro. Los objetivos generales son conocer la zona de paso entre las zonas públicas más importantes de la ciudad y contribuir a su conservación. Los concretos: determinar la solución constructiva para la conexión; identificar cimentaciones, dimensiones y sistemas constructivos de los pisos del edificio y de la plaza donde se ubica la basílica. Las dimensiones aproximadas son de 4 x 3 metros.
Localización 3: vertiente noroeste de la plaza. Objetivos generales: conocer la solución del límite norte y garantizar la estabilidad del talud relleno. Objetivos concretos: identificar la solución dada al límite norte; uso de canalizaciones al pie del edificio de separación, dimensiones, cimentación y estado de conservación del edificio y la plaza en esta zona, en concreto el sistema de aporte de material para generar la altura que tiene aquí; y valorar el sistema constructivo para mejorar su delicada conservación. Las dimensiones aproximadas son de 4 x 3 metros.
Localización 4: vertiente suroeste de la plaza. Objetivos generales: conocer la conexión y articulación de la plaza con la otra parte de la ciudad y comprobar la existencia de pórtico. Objetivos concretos: documentar cimentación y sistema constructivo del extremo suroeste y conexiones externas; comprobar las dimensiones y configuración del pórtico y otros edificios; y comprobar el estado de conservación de materiales y sistemas. Las dimensiones aproximadas son de 4 x 3 metros.
Otros trabajos
Las unidades estratigráficas se plasmarán en fichas de campo, con su correspondiente matriz, características físicas, funcionalidad e interpretación, datos cronológicos, croquis de localización y dimensiones, descripción, etc. Además de las fichas, se realizarán listado y diagrama general, así como planimetrías de plantas, alzados y secciones, por fases o unidades estratigráficas y acumulativas, de la superficie total, así como estudio y catalogación de materiales.
Se realizará una plasmación gráfica, en formato DWG, las unidades estratigráficas definidas (estratos y acumulativos). Plantas y alzados de síntesis de la evolución histórica del monumento, incluso reconstrucción interpretativa de las estructuras por etapas. La Administración aportará un levantamiento previo que sirve de base, el cual se deberá mejorar en lo necesario para plasmar el contenido preciso de este estudio.
Se realizará una toma de muestras de los diferentes materiales susceptibles de análisis, según el protocolo establecido en el Centro de Conservación y Restauración de Castilla y León, en Simancas.
El equipo adjudicatario garantizará la toma correcta de dichas muestras, así como su cadena de custodia, hasta su recepción por el centro de análisis designado. Se seleccionarán muestras con contexto estratigráfico preciso, identificando en fichas a tal efecto, el origen, contexto, descripción, apoyo gráfico y objetivos y selección de análisis.
Se redactará una memoria, con descripción por etapas e interpretación histórica del monumento, aunando todos los datos existentes, incluso informes históricos y arqueológicos previos.