Soria ¡Ya! y PSOE afean a Junta su falta de implicación en solución de palacio derruido
Soria ¡Ya! y PSOE han afeado esta tarde la falta de implicación de la Junta de Castilla y León para dar una solución definitiva al palacio de los Hurtado de Mendoza, en Almazán, y evitar su derrumbe.
El PSOE exige a Junta actuación urgente en Palacio de los Hurtado tras derrumbe
"Un palacio que ha sobrevivido a reyes, guerras, crisis, abandono, frío, hielo y cinco siglos de historia y se ha venido abajo precisamente cuando las administraciones decían que lo estaban vigilando", ha señalado el procurador de las Cortes de Castilla y León por Soria ¡Ya!, Ángel Ceña.
El Palacio de los Hurtado de Mendoza fue declarado Bien de Interés Cultural desde 1991 y desde los últimos años se encontraba en estado crítico, con riesgo real de colapso de su fachada norte ya advertido, al menos, desde agosto de 2024.
El pasado 1 de septiembre sucedió la catástrofe que Soria ¡Ya! luchaba por evitar.
"Han pasado 2 años desde agosto 2024 cuando unas obras apuntalaron parte de la fachada norte y ya anunciaron el estado del palacio; y sin embargo ni la Junta, ni el ayuntamiento ni los propietarios han hecho nada para que esto no pasara" ha criticado Ceña.
"Los propietarios no hacen nada, la Junta dice que es competencia de los propietarios, el ayuntamiento que no tiene competencias suficientes, pese a que también tiene una pequeña parte de la propiedad. Pero, ¿para qué sirve entonces la Ley de Patrimonio 7/2024?" ha recriminado Ceña.
El procurador de las Cortes de Castilla y León ha explicado cómo la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León establece obligaciones de conservación y también proporciona instrumentos a las administraciones para hacerlas cumplir como permitir la “ejecución subsidiaria” de las actuaciones necesarias cuando los titulares no cumplen e incluso permite exigirles anticipadamente el importe de la intervención.
Es más, si existe un riesgo objetivo e inminente de pérdida o destrucción parcial o total, la Administración puede realizar intervenciones directas. Y el incumplimiento de las obligaciones de protección y conservación de un BIC es causa de interés social para la expropiación forzosa.
"Por tanto, la Junta tiene que exigir a los propietarios que lo conserven, ordenar las actuaciones necesarias, y si no actúan, puede optar por la ejecución subsidiaria y pasar factura a los propietarios. Ante un riesgo objetivo e inminente como es el caso, la Junta puede intervenir directamente y también puede iniciar la vía de expropiación" ha explicado Ceña.
El portavoz de Soria ¡YA! no se ha olvidado de los propietarios , ya que al tratarse de un Bien de Interés Cultural, tienen obligaciones.
Ha manifestado que para conservar el palacio parece que no tienen dinero, sin embargo a la hora de vender sus exigencias son estratosféricas. Hemos visto estos años cómo en diferentes anuncios se ha llegado a hablar de 15 millones de euros.
"No puede funcionar aquello de los gastos de conservación que los pague otro y, si quieren comprarme el edificio, que preparen la cartera", ha criticado Ceña.
Desde Soria ¡YA! han manifestado que no quieren más anuncios de reuniones improductivas, ni más visitas sin resultados, ni más fotografías delante del Palacio de formaciones políticas diciendo están trabajando. Ni que PP, PSOE y VOX compitan por ver quien está más preocupado.
"Los adnamantinos quieren y merecen una solución. Desde Soria ¡YA! ya solicitamos y hemos vuelto a registrar una iniciativa parlamentaria en este sentido y en este pleno vamos a dejar claro que exigimos la titularidad pública y la restauración integral, recuperación de la galería dañada y un proyecto de uso sociocultural y turístico que garantice que el Palacio tenga futuro". ha afirmado Ceña.
Reclamación socialista
Por su parte, la procuradora socialista por Soria, Esther Pérez, ha llevado hoy a las Cortes de Castilla y León, en la primera sesión del nuevo curso político y apenas nueve días después del derrumbe, la situación del Palacio de los Hurtado de Mendoza de Almazán para exigir a la Junta una respuesta inmediata que permita proteger lo que permanece en pie y garantizar el futuro del monumento.
El desplome ha provocado la desaparición de cinco arcos de su galería y parte de la cubierta, los forjados, el artesonado y el muro de la fachada norte, una pérdida que Pérez ha calificado de “gravísima y, en buena medida, irreparable”.
Sin embargo, la procuradora ha lamentado que el consejero de Cultura haya desaprovechado su comparecencia parlamentaria para concretar alguna actuación y haya optado por “ponerse de perfil, echar balones fuera y trasladar responsabilidades” hacia el Ayuntamiento, que ya adquirió una parte del inmueble con un gran esfuerzo de los vecinos y vecinas, y los propietarios.
“Después de lo ocurrido esperábamos escuchar qué va a hacer la Junta para salvar lo que queda del Palacio. No hemos escuchado ni una actuación concreta, ni una aportación económica, ni un plazo. La respuesta vuelve a limitarse prácticamente al asesoramiento técnico que ya corresponde prestar a la Administración autonómica”, ha lamentado Pérez.
“La Junta no puede convertirse en una simple asesora”
Pérez ha dejado claro durante su intervención que “nadie discute el deber de conservación de los propietarios”, pero ha rechazado que este argumento permita a la Junta eludir sus propias responsabilidades y trasladar el problema al Ayuntamiento de Almazán.
“Estamos hablando de un Bien de Interés Cultural, de un monumento protegido. Su protección también es competencia de la Junta de Castilla y León”, ha recordado la procuradora, quien ha incidido en que es la Administración autonómica la que ejerce la tutela patrimonial y autoriza los proyectos y obras a través de la Comisión de Patrimonio.
Pérez ha defendido además la actuación del Ayuntamiento de Almazán, que ya adquirió una parte del Palacio, viene asumiendo su mantenimiento y en 2024 dictó una orden de ejecución y ruina parcial, que fue puesta en conocimiento de la Junta.
Tras el derrumbe, el Consistorio ha vuelto a reunirse con los propietarios para mantener una posición de firmeza sobre la necesidad de actuar.