Almazán expone los treinta últimos carteles de la Bajada de Jesús
Almazán expone los carteles que han anunciado en las tres últimas décadas las fiestas de la Bajada de Jesús, en las que ha contado con el respaldo de ser considerada fiesta de interés turístico regional.
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Se trata de una exposición conmemorativa que se puede presenciar hasta el 23 de agosto, de 19:00 a 21:00 horas, en el aula de cultura San Vicente.
El primer domingo de septiembre, día grande de las fiestas patronales de Almazán, se celebra la procesión de la Bajada de Jesús a la que acude en masa toda la población de la villa.
Partiendo de la Iglesia de Campanario, situada en lo alto de la población, la imagen de Jesús Nazareno transcurre por las calles de la villa en dirección a su Ermita, siendo el momento cumbre cuando la imagen del Cristo atraviesa la plaza Mayor.
Son casi las diez de la noche y la Plaza Mayor, bella “antesala” de la ermita de Jesús Nazareno, queda totalmente a oscuras a excepción del reloj que luce el arco de la Villa, cuya esfera iluminada simula luna llena. Durante esta travesía y hasta que el paso del Cristo llega al arco de la Villa, sólo iluminan el atestado escenario de la plaza Mayor las luces y el ruido ensordecedor de miles de cohetes, tracas y fuegos artificiales que estallan al paso de la imagen del Nazareno.
Tras el espectacular derroche pirotécnico, la imagen del Cristo protagoniza el último acto de La Bajada de Jesús. Ante el fervor religioso de los adnamantinos, se dará la vuelta para mirar de frente a su pueblo antes de volver definitivamente a su ermita otro año más.
Varios centenares de kilos de cohetes. Miles de adnamantinos y visitantes. Una plaza Mayor haciendo guiños tímidos antes de apagar definitivamente las luces. Baja el Nazareno desde la iglesia del Campanario, donde ha permanecido una semana después de la Subida, sobre los hombros de quienes subastaron los banzos por la mañana. Regresa a su ermita como cada primer domingo de septiembre, en un descenso flanqueado por las peñas y las flores. Hay murmullos en la plaza y gentes que intentan coger el mejor sitio para las emociones.
La banda municipal da la salida a la procesión y un silencio inmenso se hace con la villa entera.
Dan las diez en el reloj de la plaza y una oscuridad breve precede al estallido: los fuegos artificiales y los cohetes golpean el tímpano y el pulso, haciendo eco un año más en una plaza a rebosar que aguarda la traca final.
El Cristo vigila el espectáculo pirotécnico y los costaleros cumplen promesas de fe.
El Nazareno, antes de volver a su ermita, se dará la vuelta como cada septiembre para mirar de frente a su pueblo.
La intensidad de adrenalina y religiosidad se ha cumplido otro septiembre en las fiestas de Almazán.
La noche blanca del Patrimonio
Este sábado 22 de agosto, Almazán acogerá esta experiencia inmersiva en una noche mágica entre música y patrimonio.
Por otra parte, el Ayuntamiento adnamantino ha convocado el VI Concurso de Pintura Rápida “Villa de Almazán” al aire libre, que se celebrará el viernes día 4 de septiembre, en el marco de las fiestas patronales.
Puedes descargar las bases en este enlace.