Los Pueblos más Bonitos de España piden plan financiado para retirar cableado de sus cascos
La Asociación de Los Pueblos más Bonitos de España, que agrupa a 126 municipios, ha publicado un manifiesto en el que denuncia que el cableado aéreo sigue afeando los cascos históricos de sus pueblos pese a estar prohibido por la normativa autonómica de patrimonio, y ha reclamado un plan coordinado y financiado que haga posible lo que la ley ya obliga, pero nadie ejecuta.
Bad Bunny y León XIV: dos formas de movilizar millones de lectores online en España
La mayoría de trabajadores creen que reformas realizadas son insuficientes para asegurar pago de sus pensiones
Según las auditorías que la propia asociación realiza sobre el terreno, más de nueve de cada diez de sus municipios arrastran cableado aéreo en el casco histórico.
Muchos ayuntamientos lo intentan resolver poco a poco, soterrando dos o tres calles cada vez hasta donde alcanza el presupuesto; pero, una vez abierta la zanja y preparado el tramo, las compañías eléctricas y de telecomunicaciones no acuden a trasladar sus redes, y la obra queda a medias durante meses o años. El esfuerzo del municipio se diluye. El cable sigue colgando.
La asociación ha subrayado en un comunicado la paradoja: la norma ya existe.
Las leyes de patrimonio de comunidades como Cataluña, Castilla y León, Andalucía o Canarias prohíben expresamente los tendidos aéreos en los conjuntos históricos y obligan a su soterramiento.
Canarias va un paso más allá y establece que el coste corresponde a las empresas, no a los vecinos.
Incluso la ley estatal de telecomunicaciones excluye los despliegues aéreos en edificaciones del patrimonio histórico-artístico. “El problema no es que falte ley —señala la asociación—. Es que no se cumple y no existe ningún mecanismo que la haga viable.”
“En Europa entienden que un paisaje cuidado es patrimonio, y se invierte en cuidarlo. Aquí tenemos leyes que lo prohíben sobre el papel y pueblos que ya han pagado su parte, pero el cable sigue ahí. Nuestros pueblos son especiales y merecen el mismo cuidado que cualquier ciudad o cualquier pueblo bonito de Europa”, ha afirmado Francisco Mestre, presidente de la Asociación de Los Pueblos más Bonitos de España.
El contraste con Europa es elocuente.
En Francia, la retirada de las redes aéreas es obligatoria en los entornos protegidos y organismos públicos coordinan y cofinancian el soterramiento conjunto de las redes eléctricas, de alumbrado y de telecomunicaciones.
El resultado: Francia tiene ya cerca del 50 por ciento de su red enterrada, Alemania en torno al 70 por ciento y el Reino Unido más del 60 por ciento.
Prácticamente todas las líneas nuevas que se instalan en esos países van bajo tierra. En España, por contra, no existe ningún programa equivalente pensado para el municipio rural pequeño.
La asociación ha destacado que algunos de sus pueblos ya han demostrado que se puede: Algunos de sus pueblos más emblemáticos tienen sus cascos históricos libres de cableado aéreo, y el resultado es visible para cualquier visitante. Son la prueba de que el problema no es técnico ni legal. Es de voluntad y de organización.
La asociación ha valorado positivamente que el Gobierno de Canarias haya mostrado voluntad de abordar la cuestión en sus municipios, con quien mantiene conversaciones activas, y pide al resto de comunidades autónomas —competentes en la materia— que sigan ese camino.
Entre las medidas que reclama figuran: la creación de un vehículo de financiación específico para los conjuntos históricos rurales similar al modelo europeo; el cumplimiento efectivo de las leyes autonómicas de patrimonio; la asunción de responsabilidades por parte de las compañías suministradoras, empezando por los municipios que ya tienen construida la canalización subterránea; la retirada del cableado en desuso que ya no presta servicio a nadie; y que ningún pueblo tenga que pagar dos veces por recuperar su propio cielo.
La asociación ha anunciado que va a documentar todos los casos entre sus 126 municipios y a trasladarlos a las administraciones competentes y a los grupos parlamentarios.
El manifiesto completo, con toda la documentación, está disponible en: En Europa se entierran los cables. En España, demasiadas veces, se entierra el paisaje.
La página incluye un formulario abierto para que cualquier municipio pueda aportar su caso.