Fundación naturalista alega a BIC del Toro Jubilo para evitar presencia de menores
La Fundación Franz Weber ha presentado un escrito de alegaciones al expediente que pretende declarar Bien de Interés Cultural el “toro jubilo” de Medinaceli con el objetivo final de proteger a las personas menores de edad de la exposición a la violencia.
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La ONG ha señalado en un comunicado que el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas publicó el pasado jueves las Observaciones Finales sobre España (CRC/C/ESP/CO/7) en las cuales incluye un apartado específico sobre infancia y tauromaquia, el número 23: “Preocupado por el hecho de que los niños sigan presenciando la violencia y la muerte de los participantes durante las fiestas taurinas populares que se celebran en todo el Estado parte, el Comité reitera sus recomendaciones anteriores y recomienda que el Estado parte, tanto a nivel estatal como de las comunidades autónomas, establezca la edad mínima de 18 años para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas, sin excepción, y lleve a cabo actividades de sensibilización entre los funcionarios públicos, los medios de comunicación y la población en general sobre los efectos negativos que tiene en los niños, incluidos los espectadores, la violencia asociada a las corridas de toros”
En esta ocasión el organismo ha apelado directamente a los territorios, interpelando también a la Junta de Castilla y León, para establecer medidas legislativas que impidan la presencia o participación de niñas, niños y adolescentes en todo tipo de actividades taurinas, como podría ser el “Toro Jubilo” del municipio soriano.
FFW ha advertido que estas objeciones están basadas en la Convención Internacional sobre Derechos del Niño ratificada por España, incorporada a su normativa e incluso mencionada por la Junta en leyes como la relativa a la protección de la infancia y la adolescencia, por lo que la adopción de este apartado debería ser inmediato.
Es la segunda vez que este Comité de la ONU solicita al Estado español la toma de decisiones relacionada con la exposición a la violencia de menores ante la tauromaquia, después de la petición de 2018 y que tanto el Ejecutivo central como los autonómicos hicieron caso omiso.
Con su escrito de alegaciones los naturalistas han recordado el marco internacional, el interés superior del menor y las presiones que desde las administraciones, como podría ser también el Ayuntamiento de Medinaceli o la Diputación de Soria, ejercen sobre los grupos vulnerables para normalizar su acceso y participación en actividades de reconocida violencia.