¡Dignidad!
Amalio de Marichalar denuncia en este artículo de opinión a un primer ministro español corrupto hasta el tuétano y atacando frontalmente la democracia. En la Audiencia Papal su piel de cordero esconde al demonio personificado y tiene la osadía en la Audiencia y en la embajada mientras la UCO investiga - 12 horas de investigación- en esos mismos momentos su sede del partido socialista que dirige, decir que aquí no pasa nada.